domingo, 29 de enero de 2023

 

TITULCIA


Miércoles 25 de enero de 2023.

El primer viaje del año de la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. En esta ocasión nos desplazamos a Titulcia, pueblecito situado en el sureste de la Comunidad de Madrid, a 40 Km de la capital y muy cercano a Aranjuez y a Chinchón.

Salimos de Madrid, de nuestra sede de Alberto Alcocer a las 09:45 con absoluta puntualidad. El día es muy bonito, con un sol espléndido, pero con una temperatura terriblemente fría, rondando los 3 grados. En esta ocasión somos solo 25, la mitad de lo habitual, los viajeros, en un autobús de mediana capacidad. Sin que sirva de precedente, pues siempre el porcentaje femenino es abrumadoramente mayoritario en todas nuestras excursiones (los hombres no solemos pasar de 4 ó 5 entre un número de 50 expedicionarios), hoy somos 9 los representantes del sexo masculino.

Somos de la partida nuestra vocal de Viajes Elena Romero, Jorge Baeza y su esposa Pilar del Grupo de Viajes, Ángel Olano, Merche, su hijo Javier, recién jubilado; Rosalía, Carmina, mi vecina de Las Rozas Mari Carmen, Ramiro, Alfredo y Mª Antonia, mi amigo Pedro García Mamolar, quien suscribe estas líneas… y seguro que me olvido de algún compañero; espero que me disculpe.

Tardamos poco más de tres cuartos de hora en arribar a Titulcia. El autobús nos dejó a la entrada del pueblo, pues no se podía acceder al centro, que estaba en obras. No obstante, la dimensión pequeña de la localidad nos facilitó el que deambuláramos por la misma sin mayores problemas. Nos dirigimos en primer lugar a un bar para reponer fuerzas e ir al baño.

Antes de continuar indico como hago siempre que las fotos del reportaje están todas tomadas por un teléfono móvil Samsung Galaxy A40, y en cuanto a la parte cultural me he servido de dos Webs https://www.lugaresconhistoria.com/titulcia   y https://www.dondeviajamos.com/la-cueva-de-la-luna/, así como de una primorosa y práctica guía editada por el Ayuntamiento de Titulcia y de la que nos fue ofrecido un ejemplar a cada uno de los expedicionarios por la simpática guía que disfrutamos, María, una chica joven que, con mucha alegría, nos dijo que nosotros éramos el primer grupo al que atendía en su actividad de guía turística de Titulcia.

Titulcia

“Titulcia fue una importante ciudad durante los primeros tiempos de la conquista romana, conservando un bello trazado, que podía remontarse a la época de la cultura carpetana. Los estudios realizados sobre la zona, parecen indicar que Titulcia pertenece al grupo de ciudades carpetanas que fueron primeramente destruidas y después respetadas. Más tarde se fue latinizando y adoptó una configuración romana, con el privilegio de estar exenta de tributo (civita inmunis). Resulta del todo significativo que Titulcia pasara a convertirse en poco tiempo en una importante fortaleza romana. Ello se debió a su privilegiada situación geográfica, es decir, al hecho de que la antigua Titulcia se encontrase enclavada en un cerro desde el que se podía dominar con facilidad todo el panorama. Esta circunstancia fue aprovechada por los gobernadores romanos para convertir a Titulcia en una importante Mansión entre Toletum y Complutum, dentro de una de las principales vías romanas: la “Senda Galiana” que unía Emerita Caesarea Augusta con Caesaraugusta, Zaragoza” (Guía del Ayuntamiento de Titulcia).

Plaza Mayor


Los viajeros, una vez que hemos salido del bar, nos dirigimos hacia la Plaza Mayor; se trata de una zona peatonal en la que se encuentran situados el Ayuntamiento y la iglesia, la parroquia de Santa María Magdalena. El espacio de la plaza es un terreno diáfano y limpio, de una claridad que le otorga, si cabe, mayores dimensiones de las reales.


La plaza, pues, bonita y coqueta es un enclave adecuado para que aquí, y con el Ayuntamiento a nuestras espaldas, nos hiciéramos la foto de grupo que amablemente nos tomó nuestra guía María.

Centro de Interpretación

Lo primero que hacemos, acompañados por María, es adentrarnos en el primoroso y cuidado Centro de Interpretación de Titulcia, donde pudimos admirar todos los tesoros que la pequeña localidad alberga de su pasado.


Titulcia es un pueblecito con mucha historia a sus espaldas. El nombre actual de la localidad es moderno; se remonta a un decreto de Fernando VII en 1814, que dio crédito a la creencia general de que aquí se situaba la Titulcia citada en los itinerarios romanos, además de que al cambio de nombre se debía al hecho de los malos recuerdos que el monarca tenía de la Bayona francesa, que coincidía con el que disfrutaba hasta esas fechas la localidad que estudiamos. Su nombre tradicional, desde los tiempos de la reconquista cristiana, en el siglo XII, hasta comienzos del siglo XIX, fue Bayona de Tajuña.

Su enclave arqueológico, donde Carpetania, Roma y el Islam dejaron profundas huellas de su pasado, está declarado Bien de Interés Cultural. La protección afecta a una superficie de 343 hectáreas, con zonas arqueológicas carpetanas, romanas y árabo-musulmanas.


De entre los restos arqueológicos que han deparado las excavaciones, sobresale el hallazgo de la denominada Medusa de Titulcia, una joya ornamental carpetana, presumiblemente de uso ritual, única en España, consistente en una fuente de 18 centímetros de diámetro labrada en plata con sobredorado, que muestra un felino y varias serpientes. Hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Regional de Alcalá de Henares. Aquí, en el Centro de Interpretación podemos admirar una reproducción.


Los carpetanos se marcharon del lugar antes de la conquista por los romanos, a partir del siglo II de nuestra era, y también con antelación al cruce por la zona de las legiones de Aníbal, el caudillo cartaginés; ambos transitaban por la cercana vía romana descrita ya en el XXIV itinerario de Antonino, que conducía desde la imperial Mérida a Complutum (hoy Alcalá de Henares) y Caesaraugusta (Zaragoza).

Iglesia de Santa María Magdalena


A continuación, una vez finalizada nuestra visita al Centro de Interpretación, que duró aproximadamente una hora, nos dirigimos sobre las 12:00 del mediodía a esta coqueta iglesia, la parroquia de Santa María Magdalena. Aunque destruida parcialmente durante la guerra civil española, conserva su estilo gótico, al estar datadas  en el siglo XV el comienzo de las obras, obras que se inician por la zona del ábside. Construida en ladrillo y mampostería con basamento de sillares de piedra en el ábside.

La fachada principal, a los pies, está construida y decorada con piedra blanca del cercano Colmenar de Oreja. Consta de un único cuerpo culminado por un frontón triangular.


En lo alto de la torre han hecho sus nidos las cigüeñas, a las que oímos el clásico ruido del entrechocar de sus picos, y que según nos dice María, permanecen todo el año en Titulcia.


El interior se estructura en una sola nave, dividida en dos tramos, coro, en alto, y, a los pies, una capilla; en el lado del Evangelio la Capilla Mayor.


En su interior, entre sus tesoros más valiosos, podemos decir que guarda un cuadro de Jorge Manuel Theotocópuli, hijo del Greco, titulado “El Tránsito de la Magdalena” que milagrosamente se salvó de la destrucción que tuvo lugar del retablo mayor durante nuestra guerra civil, en concreto el 22 de julio de 1936.

Puente de Hierro

Cuando salimos de la iglesia, con un maravilloso sol, pero con un frío terrible, acentuado por el ligero viento que corría, con una temperatura cercana a los 4 grados, nos dirigimos a otra de las joyas de Titulcia, el Puente de Hierro, peatonal, construido en 1898 sobre el río Jarama, moderna joya de la ingeniería, que se realiza con la técnica de “remache en frío”, utilizada por el ingeniero Eiffel en la construcción de la torre parisina.


Los paseantes recorrimos el puente en toda su longitud, que calculo sobre los 500 metros, y ya de regreso, y antes de dirigirnos a nuestro almuerzo que estaba dispuesto para las dos de la tarde y aún nos sobraban unos 30 minutos, nos sentamos al sol, gracias a Dios, en unas mesas de un céntrico bar donde algunos de los expedicionarios hicieron alguna consumición. Ya sobre las 14:00 nos dirigimos al restaurante Cueva de la Luna donde iba a tener lugar nuestro refrigerio.

Comida

Todos los elogios que haga de nuestro almuerzo se quedarán cortos. Pocas veces hemos disfrutado de una comida tan excelsa tanto en cantidad como en calidad y variedad de la que hemos gozado hoy. He de decir, que quien escribe estas líneas, que tiene fama de no ser precisamente un melindre a la hora de comer, no pudo finalizar el maravilloso plato principal y finalizó a duras penas el postre, que más que una torrija era un auténtico “torrijón”. Aquí tengo que señalar, porque es de justicia, el mérito que han tenido los compañeros que estudiaron “in situ” el menú del que íbamos a disfrutar, en concreto Pilar y Jorge. Queda dicho.


Hago ahora un sucinto resumen de lo que fue nuestra colación:

De entrada raciones a repartir de ensalada de patatas alioli, morcilla montada en hojaldre, bonito con pimientos rojos, torreznos y croquetas de jamón.

Plato principal: solomillo de cerdo con hojaldre, queso de cabra y cebolla caramelizada con guarnición de patatas, tomates y pimientos de padrón.

De postre, torrija con hojaldre, helado de turrón, y nata.

Vino tinto y blanco de la casa, agua y pan.

Licor de orujo con crema y hielo

Café e infusiones.

Cueva de la Luna

Finalizada la copiosa comida los viajeros nos íbamos a encontrar con una gratísima sorpresa. En el propio restaurante, aunque no abierta al público, se puede acceder mediante el oportuno permiso del propietario César Rico, a la que es conocida como Cueva de la Luna.

César, que nos da una pequeña charla de cómo descubrió su padre la cueva y lo que puede significar este recinto, nos advierte que el descenso a la cueva es sinuoso y la escalera, muy primitiva, de tierra, no tiene barandilla, de modo que son muchos los expedicionarios que desisten de bajar; una verdadera lástima, ya que el lugar merecía el pequeño esfuerzo.


Aunque la cueva era conocida, solo se sabía de unos 7 metros aproximadamente desde la puerta hacia el interior, ya que parte de la escalera se encontraba tapada con escombros, utilizándose desde finales del siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX como pajar por un vecino de Titulcia. La guerra civil dejó intacta su estructura gracias a que continuaba ignorada.

En el año 1952, Ramón García y Armando Rico observaron un hueco en el centro de la escalera, excavaron con una azada para agrandar el agujero e introducirse en su interior, quedando atónitos al contemplar su majestuosa cúpula y las galerías ocultas durante tantos años.

Tomo prestada las palabras de Mandi Monteagudo en la web https://www.dondeviajamos.com/la-cueva-de-la-luna/ para continuar con el relato.

“Descubierta, como ya se ha dicho, en 1952, la cueva, artificial, está declarada de Interés Turístico y varias han sido las hipótesis que han salido a la luz en relación a su origen. Algunos estudiosos ven en la cueva una construcción esotérica relacionada con una ‘supuesta aparición de la Santa Cruz’ al Cardenal Cisneros cuando preparaba la conquista de Orán. La Santa Cruz es una hipotética reliquia cristiana venerada por los católicos que hace referencia a los hechos relacionados con las empresas guerreras para cristianizar a otros pueblos paganos. Su primera aparición se le atribuye al emperador romano Constantino en Inglaterra, hecho que motivó que desde ese momento el Imperio Romano fuera oficialmente católico.


Según otras hipótesis nos encontramos ante una construcción relacionada con los templarios. Estas suposiciones se basan en el hallazgo de cruces paté inscritas en las paredes de la cueva. La cruz paté junto con la griega, la tau y la patriarcal son los cuatro modelos básicos de cruces templarias.”

Bajando unas escaleras primitivas y sin pasamanos, como ya se ha dicho, nos encontramos, pues, con una bóveda central de la que parten unas galerías que forman un cuadrado. A esta construcción se le atribuye un carácter esotérico relacionado con el Cosmos.


Impresiona el encontrarse bajo la bóveda y contemplar la gran cantidad de ramos de flores depositados allí por personas que han hecho sus correspondientes peticiones y que al haber sido concedidas dejan las flores como muestra de agradecimiento.

A fuer de ser contradicho por mis compañeros de viaje, para mí, ésta fue la experiencia más interesante de la excursión.

Almazara la Aceitera de la Abuela

A las cinco de la tarde teníamos cita en una almazara a la que llegamos con media hora de retraso.

Aquí, el propietario de la misma, ingeniero agrónomo, y su hijo, nos explicaron pormenorizadamente el proceso de elaboración del aceite y sus diferentes grados de comercialización.


Finalizada la presentación, que a la mayoría de asistentes se nos hizo un poco pesada, por el cansancio del día y por carecer de los conocimientos técnicos para poder apreciarla, salvo quizás Jorge Baeza y Ángel Olano, ambos ingenieros agrónomos, una parte de los asistentes pasó a la tienda donde muchos se aprovisionaron de recipientes de aceite.

A las 18:30 pasadas se puso en marcha el autobús en dirección a Madrid, donde llegamos sobre las 19:15. Quien suscribe estas líneas se despidió apresuradamente, se introdujo en la boca del Metro de Cuzco y ya en la estación de Príncipe Pío y en el Cercanías se dirigió a Las Rozas. A las 20:15 estaba en casa, donde lo primero que hice fue darme una reconfortante ducha.

Esta excursión a Titulcia, que, pensaba yo, no prometía mucho, fue francamente interesante, los viajeros lo pasamos estupendamente, comimos de maravilla y disfrutamos de un día, muy frío, pero con un sol espléndido. Y no quiero finalizar estas líneas sin felicitar, una vez más a Elena, a Pilar y a Jorge.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas, 29 de enero de 2023

 

 

jueves, 29 de septiembre de 2022

 

CAMINO DE SANTIAGO


Martes 13 de septiembre a martes 20 de septiembre de 2022

Martes 13 de septiembre

Nueva excursión larga, siete noches y ocho días, con la Hermandad de Jubilados de los Ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. Salimos del ministerio a las 08:30 con media hora de retraso porque el autobús de Rubiocar, empresa IDEATOUR, que venía de Toledo llegó tarde a consecuencia de la lluvia. Nos acompaña Jaime, que ya nos guió en la excursión al Pirineo Oscense en junio de 2019. El chofer, que se demostraría un fuera de serie, era un chico joven, Jonathan, madridista, como me enteraría luego en León. Todos los viajeros, 30, 26 mujeres y 4 hombres estábamos en la puerta del ministerio con nuestras maletas a las 08:00 como estaba estipulado.


El pasado año por estas fechas realizamos una excursión que nos llevó por el Camino Francés en Navarra, La Rioja y Burgos, y este año nos propusimos finalizar lo emprendido acabando nuestro viaje con la visita al Apóstol en Santiago de Compostela.

Entre los viajeros Elena Romero, nuestra Vocal del Grupo de Viajes, Emilia García y Pedro, Pilar Cerrada, Emilia Guerra, Sagrario, Alfredo y Mª Antonia, Laura, Merche, Javier, Carmen Chazarra, Maite, Puri y MaribelRosalíaConcha… y seguro que me dejo en el tintero algún nombre conocido; que me perdone. Esta vez, mi amigo Pedro García Mamolar no es de la partida.


Como hago siempre, indico que las anotaciones culturales provienen de lo relatado por los guías locales de que disfrutamos, así como de la Wikipedia y de los folletos de alguna de las localidades que visitamos.


En cuanto a las fotos de este viaje, todas fueron tomadas con un teléfono móvil Samsung Galaxy A40, pero debo dejar constancia de que hay fotografías insertas en este relato tomadas por mí en visitas efectuadas en ocasiones anteriores y que fueron realizadas con tres cámaras profesionales, dos analógicas Leica M3 con objetivo Leitz Summicron 50mm f/2,0 y Contax G2 con objetivos Zeiss Biogon 21mm f/2,8Zeiss Planar 45 mm f/2,0 y Zeiss Vario-Sonnar 35-70mm f/3,5 – 5,6; y una digital, Leica M9 con objetivos Leica Super-Elmar M 21mm f/3,4, Leica Elmarit M 28mm f/2,8, y Leica Summicron M 50mm f/2,0.

Medina de Rioseco


Es un municipio de la provincia de Valladolid. Cuenta con una población de 4.550 habitantes en 2021. Perteneciente a la comarca de Tierra de Campos posee los títulos honoríficos de muy noble y muy leal, así como el de ciudad. Por el término municipal discurre el río Sequillo y la localidad se encuentra situada en el Camino de Santiago de Madrid.


El Canal de Castilla

Llegamos a Medina de Rioseco a las 12:00 y dimos un paseo muy bonito con un guía estupendo por el canal de Castilla.


El canal de Castilla es una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de las realizadas entre mediados del siglo XVIII y el primer tercio del XIX en España. Recorre parte de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid y fue construido para facilitar el transporte del trigo de Castilla hacia los puertos del norte y de allí a otros mercados. Sin embargo, ante la llegada del ferrocarril quedó obsoleto.

Es el proyecto más importante de ingeniería civil de la España Ilustrada, y tenía por objeto principal servir como vía de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento que sufría la meseta castellana, debido a un relieve complicado y una deficiente red viaria, que hacía casi imposible el transporte de productos agrarios de la región.


Con una anchura que varía entre los 11 y los 22 metros, el canal discurre a lo largo de 207 Km, atravesando 38 términos municipales, y uniendo las localidades de Altar del Rey (Palencia), donde tiene su nacimiento, con las de Valladolid y de Medina de Rioseco, situadas respectivamente al final de los ramales Sur y de Campos (el Canal tiene forma de Y invertida). Tiene un desnivel total de 150 metros.

Comimos a las 13:00, de primero menestra de verduras muy rica y abundante y de segundo bacalao con tomate, plato enorme que casi no pude acabar; de postre tarta de chocolate; agua y vino Tempranillo delicioso, café e infusiones.

Iglesia de Santa María de Mediavilla

Cuando terminamos estuve haciendo unas fotos por el pueblo, entre ellas el exterior de la Iglesia de Santa María de Mediavilla, situada en el centro de la ciudad. Su estilo es gótico tardío, con añadidos renacentistas y barrocos, como la torre, reconstruida en 1700 al venirse abajo la anterior.


Poco después llegó el diluvio, una tormenta terrible con chuzos de punta. Nos guarecimos en soportales y tuvimos la suerte de que  amainó completamente justo cuando llegó el autobús a las 15:15. Nos dirigimos a

Sahagún


Sahagún, 2.441 habitantes en 2021, es un municipio y villa española de la provincia de León. Ubicada entre los ríos Cea y Valderaduey, se encuentra en la comarca Tierra de Sahagún, la cual comparte con otros municipios limítrofes como Cea, Grajal de Campos o Calzada del Coto. Es, además, cabeza de partido judicial.


Nació a la sombra de un santuario dedicado a los mártires Facundo y Primitivo y se consolidó en el siglo XI con la llegada de la Orden de Cluny y la concesión del fuero a la villa por el rey Alfonso VI de León. Durante su reinado Sahagún ganó en importancia con el impulso dado a la ruta jacobea y la introducción en la península de los ritos y usos cluniacenses frente a los visigóticos, lo que propició el incremento del comercio y extendió la influencia de la villa sobre una extensa área geográfica. Después de mantener su relevancia durante el Medievo, la decadencia de la villa fue progresiva, acentuándose la misma por la desamortización de Mendizábal.



Su patrimonio histórico y monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, la convierten en una localidad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la iglesia de San Lorenzo, la iglesia de San Tirso, el Santuario de la Peregrina y las ruinas del Monasterio Real de San Benito, todos ellos declarados Bien de Interés Cultural.


Esa riqueza cultural se ve acentuada por ser lugar de paso del Camino de Santiago y por pertenecer a la Federación de Lugares Cluniacenses.



Por la tarde estuvimos viendo las iglesias más representativas con una guía francamente mejorable que no concretaba muchas de sus informaciones.



Aquí en Sahagún nos hacemos una primera foto de grupo.

Después, en el santuario de La Peregrina visitamos Las Edades del Hombre con una guía estupenda, una chica joven. Fue el momento más interesante de nuestra visita a Sahagún, que desgraciadamente no pude disfrutar como hubiera deseado, ya que lo más que apretado del programa que hemos seguido en el día de hoy me tenía francamente disgustado y muy cansado.


Cuando salimos de la exposición, un grupo de viajeros nos sentamos a reponer fuerzas en un café de nombre también La Peregrina que se encontraba frente al santuario. Me tomé un aquarius que me supo a gloria.

Llegamos a León a las 20:30. Nos hospedamos en el Hotel Silken Luis de León, me dan la habitación 701. El hotel, estupendo, tanto la habitación como el baño.

La cena fantástica, una ensalada con lechuga, tomate, pimientos, queso, nueces, regada con vinagre de Módena; de segundo filetes de pollo con patatas fritas y pimientos, maravillosamente aliñado. De postre helado con mezcla de chocolate. Vino tinto muy fresquito.

Miércoles 14 de septiembre

León

León contaba en enero de 2021 con 122.051 habitantes y un área metropolitana de 203.191 según el mapa de áreas funcionales de la Junta de Castilla y León.

Nacida como campamento militar romano de la Legio VI Victrix hacia el 29 a.C, su carácter de ciudad campamental se consolidó con el asentamiento definitivo de la Legio VII Gemina a partir del año 74. Tras su parcial despoblación con motivo de la conquista musulmana de la península, León recibió un nuevo impulso como parte del Reino de Asturias.


En 910 comenzó una de sus etapas históricas más destacadas al convertirse en cabeza del Reino de León, participando activamente en la Reconquista contra los musulmanes, llegando a ser uno de los reinos fundamentales en la configuración del Reino de España. La ciudad albergó las primeras Cortes de la historia de Europa en 1188, bajo el reinado de Alfonso IX, gracias a lo cual en 2011 fue proclamada por la UNESCO y por la Junta de Castilla y León como Cuna del Parlamentarismo. Desde la Baja Edad Media la ciudad dejó de tener la importancia de antaño, en parte debido a la pérdida de su independencia tras la integración del reino leonés en la Corona castellana, definitiva desde 1301.

Sumida en un periodo de estancamiento durante la Edad Moderna, en la Guerra de la Independencia fue una de las primeras ciudades en sublevarse de toda España, y años después del fin de la misma, en 1833, adquiriría su rango de capital provincial. La llegada del siglo XX trajo consigo el Plan de Ensanche, que acrecentó la expansión urbanística que venía experimentando desde finales del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en un importante nudo en comunicaciones del noroeste con motivo del auge de la minería del carbón y de la llegada del ferrocarril.


Su patrimonio histórico monumental, así como diversas celebraciones que tienen lugar a lo largo del año, entre las que destaca la Semana Santa, y su situación como paso obligado del Camino de Santiago, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la convierten en una ciudad receptora de turismo nacional e internacional. Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral de Santa María de Regla, el mejor ejemplo del gótico clásico de estilo francés en España, la Basílica de San Isidoro, una de las iglesias románicas más importante de España, tumba de los reyes medievales de León y considerada como la Capilla Sixtina del arte románico, el Monasterio de San Marcos, primer ejemplo de la arquitectura plateresca y renacentista española, el palacio de los Guzmanes, el palacio de los Condes de Luna, la iglesia del Mercado o del Camino la Antigua, la iglesia de Palat del Rey, la Casa de las Carnicerías y la Casa Botines, de estilo modernista y realizada por el genial arquitecto Antoni Gaudi, todos ellos declarados Bien de Interés Cultural.


Todos estos monumentos los visité en octubre de 2012 en unión de mi hermano Paulino y mi cuñada Eva y guardo un recuerdo imborrable de aquellos días. El que esté interesado puede leer el relato que inserté en mi Blog

http://jjalonsopanero.blogspot.com/search?q=Le%C3%B3n

Llueve ligeramente en León por la mañana cuando nos disponemos a visitar la Colegiata de San Isidoro y la Catedral de Santa María.

Vimos la Colegiata de San Isidoro por fuera y la iglesia por dentro, no así la cripta que estaba de obra y luego fuimos andando hasta la Catedral. Llevamos un guía muy bueno, Felipe.

Colegiata de San Isidoro


Transcribo lo que dejé escrito en mi Blog de la visita efectuada en 2012:

Nuevamente me encuentro en situación comprometida si es que pretendo explicar lo que presencié. Vayamos por partes, como dije en su momento, y describamos primero la basílica y luego el panteón real, aunque antes, un poco de historia. Cito, para ello, a Antonio Viñayo: “En diciembre de 1063 San Isidoro de Sevilla llegó a León, emigrante desplazado de la musulmana Sevilla, rescatado por los diplomáticos del rey leonés, Fernando I. El rey dedicó a los restos del Doctor de Las Españas el templo de San Juan Bautista. Desde entonces San Isidoro ha sido vecino de la vieja ciudad de León”.

La Fachada




La gran plaza de San Isidoro, amplia y diáfana, afortunadamente, nos permite una perspectiva perfecta de la fachada del edificio, siglo XII, con sus dos pórticos, el del Perdón, que solo se abre en Año Santo y el del Cordero, que debe su nombre al cordero místico representado en su arco, donde se escenifica el sacrificio de Isaac.



La Basílica

Merece la pena que reproduzca la introducción que de este monumento se hace en el folleto que acompaña al ticket de entrada: “La iglesia de San Isidoro de León, joya del arte románico hispano, ostenta el rango de Basílica que, además de otros privilegios honoríficos, le da precedencia sobre las demás iglesias de la ciudad a excepción de la Catedral. Es además Colegiata por poseer un cabildo colegial de canónigos que rige y sostiene esta institución. En el espacio que ocupan estos venerables muros se resume de forma admirable la historia de León en la Edad Media, cuando era el reino más poderoso de España en tiempos de la Reconquista y sus monarcas se hacían titular IMPERATOR HISPANIARUM”.


En el interior, con una tenue iluminación que invita al recogimiento podemos apreciar el altar mayor, que alberga un retablo del siglo XVI, en el que se expone de forma permanente el Santísimo Sacramento en una custodia del siglo XVII. En este lugar se encuentra la urna que contienen los restos de San Isidoro de Sevilla, que aquí reposan desde el año 1063.

A continuación, andando nos dirigimos a la maravillosa catedral leonesa. Igual que hice con San Isidoro, transcribo lo que dejé plasmado en mi Bloig de la visita que efectué en 2012.

Catedral de Santa María



Diluvia en la capital cuando penetramos en el templo. De nuevo quedo anonadado mientras mis ojos giran en todas las direcciones. No puedo describir lo que mi vista contempla. No sé hacerlo, me faltan las palabras, pero dudo mucho que si la Naturaleza me hubiera dado ese don que en mí es escaso, mínimo, aún en ese suponer, dudo mucho que pudiera describir el momento que vivo. Pese a los andamios, presentes aquí y acullá, la grandiosidad, la luz difuminada por el plomizo día que acaricia unas vidrieras prodigiosas, la pureza que emana de cada rincón del santuario es tal, que queda el mortal absorto, sin movimiento, sin saber qué hacer, a dónde dirigirse. El tiempo se detiene y me dejo arrastrar por un momento que quizás nunca se vuelva a presentar.



Pienso que no me ciega la pasión si escribo que estoy en la más pura y perfecta catedral gótica de España, levantada a mediados del siglo XIII que se erigió sobre un templo románico, donde en siglos anteriores se encontraban las termas de la urbe romana.


No voy a describir un monumento universal que el lector puede encontrar en cualquier guía al uso. Trato solo de dar mis impresiones y alguna que otra circunstancia que, considero de sumo interés.



Por ejemplo. Una vez abonada la entrada al templo, 5 euros (4 en mi caso, privilegios de la edad), se nos entrega una especie de teléfono que hace las veces de guía. Aunque en cierto sentido te distrae de lo que tu vista contempla, no deja de dar indicaciones interesantes. Así, soy informado que la joya que contemplo, no precisamente bien proyectada en sus inicios y cuyo proceso de construcción tampoco podemos considerar ejemplar, estuvo a punto de perecer, desaparecer, o cualquier otro sinónimo que queramos utilizar, en el siglo XIX por obra y gracia de las desafortunadas actuaciones que en la arquitectura de la misma se realizaron y que produjeron varias ruinas parciales. Increíble pero cierto.



Claustro


Una vez fuera del templo visitamos el claustro, proyectado en el siglo XVI por Juan de Badajoz. Cuenta con elementos góticos y platerescos, y en sus muros podemos admirar algunos frescos, bien es verdad que bastante deteriorados.

Vidrieras



Llegamos al punto, sin ninguna duda, más importante de la Seo leonesa. Así, si en la arquitectura se suele decir que la Pulchra Leonina toma como modelo a la catedral de Reims, sus vidrieras son comparables con la también catedral francesa de Chartres.



Llegados aquí, no debemos olvidar que la misión de las vidrieras en el momento de la construcción de las catedrales era impedir la entrada al templo de los elementos externos, bien fuera lluvia, viento, nieve o granizo.



Cuando acabamos en la catedral nos dirigimos al autobús y salimos hacia

Astorga

Nacida como campamento militar romano de la Legio X Gemina a finales del siglo I a.C., poco después se convirtió en un asentamiento civil y fue capital del Convento Asturicense. Se desarrolló como importante nudo de comunicaciones del noroeste peninsular y gozó de cierta prosperidad en los dos primeros siglos de nuestra era, gracias a la minería de oro, siendo definida por Plinio el Viejo como vrbs magnífica.

La ciudad es cabeza de una de las diócesis más extensas y antiguas de España, cuya jurisdicción abarca la mitad de la provincia de León y parte de las de Orense y Zamora. Además, es cabeza del partido judicial número 5 de la provincia de León.


Astorga, la Astúrica Augusta romana, en la provincia de León, 10.553 habitantes en 2021, es considerada la capital de la Maragatería y punto esencial en el Camino de Santiago.

Al llegar a este punto podría extenderme páginas y páginas, algo que no voy a hacer en consideración a mis lectores. Tan solo diré en unas pocas líneas que nací en Astorga, de aquí son también mis padres y abuelos por ambas ramas, y las huellas de mi familia están presentes en la ciudad. El museo del chocolate se encuentra hoy en día ubicado en una preciosa casa modernista que perteneció a mi abuelo paterno, que falleció en 1955 siendo alcalde de Astorga, y en la calle Leopoldo Panero, a 100 metros de la Catedral, se encuentra la casa de mis abuelos maternos, hoy en día museo, conocida como la casa Panero, donde se ubican los recuerdos de mis tíos carnales, los poetas Juan y Leopoldo Panero, y Luis Alonso Luengo, magistrado y cronista oficial de Astorga. Completa el trío mi también tío Ricardo Gullón. Los cuatro formaron, en denominación de Gerardo Diego, “la escuela de Astorga”.

Para todo aquel que tenga interés, indico las páginas de mi Blog correspondientes a relatos sobre viajes donde aparece Astorga, incluyendo una de ellas con fotografías interiores de la casa Panero antes de su restauración y convertirse en museo:

http://jjalonsopanero.blogspot.com/2010_04_01_archive.html

http://jjalonsopanero.blogspot.com/2014/09/astorga-en-familia-elviernes-22-de.html


Aquí, por la mañana, visitamos el Museo del chocolate, donde compré imanes y comenté que la casa donde se ubica había sido de mi abuelo paterno; alguno me dijo que le encantó.

Museo del Chocolate


Es un museo que conserva la memoria de la industria del chocolate en la ciudad de Astorga, que llegó a albergar más de medio centenar de fábricas. Muestra la historia del cacao y del chocolate, la maquinaria y los utensilios para elaborar el chocolate y la cartelería de la publicidad para la venta y la distribución.

Sobre las 13:30 nos dirigimos a

Castrillo de los Polvazares


Castrillo de los Polvazares, 107 habitantes en 2017, pertenece al municipio de Astorga en la comarca de la Maragatería. Fue declarado en 1980 Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental.



Aquí, en este precioso pueblo, que me enamora siempre que lo visito, y del que únicamente lamento que permitan entrar a los vehículos de los residentes, que destrozan la armonía del conjunto, y que deberían quedarse en los aparcamientos habilitados antes de entrar en el pueblo, aquí, pues, como digo, comimos opíparamente en el restaurante Entrepiedras el famoso cocido maragato, regado con vino tinto y agua, y de postre, como es tradicional, las natillas. Al finalizar, la Casa invitó a aguardientes y licores; quien suscribe estas líneas se apuntó al magnífico licor de hierbas.


El tiempo meteorológico nos respeta y de momento no llueve. Finalizado el almuerzo nos dirigimos de nuevo a la vecina Astorga, a unos 7 Km, para visitar el Palacio Episcopal obra de Gaudí y la Catedral, muy bien conducidos, como ya se ha dicho, por un magnífico guía, Felipe.

Astorga

Nos dirigimos en primer lugar al

Palacio Episcopal


Tras el incendio de 1886, en el que se quemó el antiguo palacio episcopal, el obispo Juan Bautista Grau y Vallespinós encargó el proyecto de un nuevo palacio al arquitecto modernista Antoni Gaudí. Aunque se suele decir que ambos, obispo y arquitecto, mantenían una antigua amistad, según nos explicó nuestro estupendo guía, no es exactamente cierta esta afirmación. Ambos se conocían, sin llegar a más, y la auténtica y profunda amistad se estableció en los años de construcción del palacio.



Las obras se iniciaron en 1889, pero tras el fallecimiento del obispo Grau en 1893, Gaudí renunció a la dirección de la obra por desavenencias con el Cabildo, cuando todavía faltaba por construir el segundo piso y el ático. Con Julián de Diego y Alcolea como obispo se nombró como nuevo director del proyecto a Ricardo García Guereta, que concluyó el edificio en 1913. Durante 50 años estuvo el palacio sin un destino concreto. En la Guerra Civil Española, sirvió de sede y cuartel de la Falange, y tanto en 1943 como en 1956 el edificio sufrió diversas reparaciones con la intención de convertirlo en residencia del obispo. Esta función nunca llegó a consumarse, y bajo los obispados de Marcelo González Martín y Antonio Briva Miravent, se promovió el edificio como Museo de los Caminos, inaugurado en 1963.



El palacio, construido en granito gris procedente de El Bierzo, sigue los cánones historicistas de la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX –en este caso en estilo neogótico- y presenta planta de cruz latina y cuatro fachadas, con cuatro torres en cada uno de sus ángulos.



Visitamos con gran precisión todas las dependencias, tanto de la entreplanta como de la planta superior y de la cripta y pudimos admirar las maravillas expuestas dentro del que se conoce como Museo de los Caminos.


Cuando finalizamos la visita y tras un breve descanso que quien más y quien menos aprovechó para sentarse en los bancos situados en el exterior frente al palacio y poder seguir admirándolo, nos dirigimos a

La Catedral


El origen de la catedral, dedicada a Santa María, se remonta a 1069, cuando un primer templo fue consagrado por el obispo Pedro Núñez. Posteriormente fue reconstruida en 1087, bajo el obispo Osmundo y en el siglo XIII, siendo obispo Pedro Fernández. Esta última reedificación fue la base para la definitiva ampliación, que comenzó en 1471. Desde ese momento las obras se prolongaron hasta el siglo XVIII, motivo por el cual en su traza se conjugan elementos góticos, renacentistas y barrocos.



En el interior, además del coro con sillería del siglo XVI y reja del XVII, se distribuyen las diferentes capillas. De todas ellas destacan especialmente la capilla de Nuestra Señora de la Majestad, en cuyo retablo se encuentra la imagen de la Virgen de la Majestad, del siglo XII; la Capilla Mayor, en la que se encuentra el retablo de estilo renacentista obra de Gaspar Becerra; y la capilla del retablo de San Miguel, ejemplo del arte hispano-flamenco del siglo XVI.


Como siempre que visito la catedral de mi lugar de nacimiento, me impresiona, en su grandiosidad y pureza de líneas, y siempre pienso que si no estuviera a la sombra de una joya como es la catedral de León, estaría mucho más valorada de lo que lo está.


Cuando salimos de la Catedral llovía, de modo que no pudimos admirar con paciencia y tranquilidad el exterior de la misma, como estaba planificado. Gracias a mis visitas más o menos habituales a Astorga, inserto fotografías del exterior tomadas en otras ocasiones con mejor meteorología.


Llegamos a León a las 19:15. Cena a las 21:00, crema de calabacín riquísima y lubina al horno con mucha espina, una desilusión, casi incomible; la ensalada de acompañamiento muy buena, parecida a la de ayer. De postre helado de frambuesa con barquillo muy rico. Vino blanco.

Dormimos de nuevo por segunda y última noche en León.

Jueves, 15 de septiembre

Las Médulas

Las Médulas es una pequeña pedanía perteneciente al municipio de Carucedo, en El Bierzo, Tiene una población de 101 habitantes según el INE. Se encuentra al final de la CV-191-2 justo al lado de las ruinas romanas de Las Médulas y Carucedo.

https://www.patrimoniocastillayleon.com/es/las-medulas

Situadas en El Bierzo, al noroeste de los Montes Aquilanos y al lado del Valle del río Sil, son un impresionante entorno paisajístico formado como resultado de las explotaciones auríferas romanas.


Considerada como la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano, el trabajo de ingeniería que se realizó para extraer el oro alteró considerablemente el medio ambiente de la zona, dando como resultado un inusual paisaje de arenas rojizas cubierto de castaños y robles.


Los grandes movimientos de tierra que se sucedieron conformaron llanuras artificiales que sirven como vías de acceso a otras zonas como el Lago de Carucedo, formado a su vez por el taponamiento de un valle con los residuos de la mina y considerado humedal protegido.


Apenas pudimos dar un paseo por el pueblo y tomar unos cafés e ir al baño, ya que debido al diluvio de ayer no se podía transitar por la mina, pero sí se hubiera podido ir a un mirador desde el que se contemplaba muy bien, si la agencia de viajes hubiera sido más previsora, ya que nuestro autobús por su tamaño no podía pasar, pero sí lo habrían podido hacer un par de microbuses contratados.

Comimos embutidos de primero, salchichón, chorizo, queso, cecina, lomo y jamón, luego una parrillada aceptable; lo mejor el postre, una cuajada con miel, vino y agua.

Por la tarde salimos en dirección a

Lugo


Tuvimos una guía estupenda, Marian, visitamos las Murallas y la Catedral.


Lugo, que tiene 98.000 habitantes es una de las pocas ciudades españolas que cuenta con tres bienes inscritos en la lista mundial de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: El camino primitivo de Santiago que atraviesa la ciudad, la catedral de Santa María y la

Muralla Romana,


que es el principal monumento de la ciudad y la única muralla romana del mundo que conserva todo su perímetro original con más de dos kilómetros de extensión. La verdad es que vista de cerca impresiona.

La catedral de Santa María,



empezada a construir a inicios del siglo XI, en estilo románico, con adiciones en siglos posteriores, como el pórtico de la puerta norte, la torre del reloj, el claustro y la fachada que ostenta hoy en día, de estilo neoclásico, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2015.



Una de sus joyas más destacadas es el retablo mayor, obra de Cornelius de Holanda, dañado a consecuencia del Terremoto de Lisboa de 1755, tras el cual se decidió dividirlo en varios fragmentos, los dos mayores de los cuales se encuentran actualmente en ambos extremos del crucero.


El otro monumento destacable en la catedral es la Capilla de la Virgen de los Ojos Grandes, patrona de la ciudad, que data del siglo XVIII y es obra de Fernando de Casas Novoa. Se desconoce el autor de la talla de la virgen, de piedra policromada; algunos entendidos la sitúan cronológicamente en el siglo XII, aunque otros postergan su factura al siglo XV.

Recorrimos todos estos monumentos, así como el Museo Provincial, donde estaban expuestos varios objetos en cerámica, destacando sobremanera un gran mosaico romano, acompañados por una guía local, Marian muy agradable y competente como ya se ha dicho. La visita de la tarde resultó francamente bien.

Al finalizar nuestra cita con la Catedral estuve tomando un aquarius con Emilia, Pedro y Sagrario, ellos café e infusiones.

Llegamos sobre las 20:15 a La Coruña. Me dan la habitación 305 en el Hotel Plaza, moderno y confortable.

La cena fuera de serie, de primero menestra de verduras con coliflor, brócolis, calabacín y salsa bechamel, de segundo arroz negro muy bueno, tarta de queso con frambuesa y galletas. Vino tinto y blanco, Albariño fantástico.

Viernes 16 de septiembre

La Coruña


La Coruña (oficialmente en gallego A Coruña), capital de la provincia homónima, es un importante puerto histórico que se sitúa en la costa noroeste de la península Ibérica, en las Rías Altas. El centro de la ciudad se extiende sobre una península unida a tierra firme por un estrecho istmo, por lo que presenta dos fachadas marítimas distintas: la portuaria (hacia la ría de La Coruña) y otra de mar abierto, hacia la ensenada del Orzán, y sobre la que se extienden las principales playas urbanas (Riazor y Orzán).



Según los últimos datos publicados por el INE en 2021, el número de habitantes del municipio es de 245.488. Alrededor de la ciudad se ha desarrollado el área metropolitana homónima por los municipios vecinos que, junto a la cercana área metropolitana de Ferrol, forma una conurbación de 648.983 habitantes que aglutina a algo más de la mitad de la población de la provincia y casi la cuarta parte de la Comunidad Gallega.


Salimos del hotel a las 10:00. En la mañana hicimos un recorrido panorámico en el autobús por el paseo marítimo, a lo largo de muchos de sus 17 Km; primero fuimos a la Torre de Hércules y la Rosa de los Vientos, donde bajamos y luego seguimos al Parque del Monte de San Pedro donde disfrutamos de unas vistas espectaculares y nos hicimos una nueva foto del grupo. Desde allí fuimos al centro, a la Plaza de María Pita donde está el Ayuntamiento. Tuvimos de guía a Inma.




Torre de Hércules


Entre todos los monumentos destaca el que es el símbolo de La Coruña, la Torre de Hércules, el faro en funcionamiento más antiguo del mundo. El origen de la torre es desconocido, aunque fue reedificada por los romanos en el siglo II. En una inscripción en la piedra consta el nombre de C. Servius Lupus, arquitecto de la región de Lusitania, en la provincia romana de Hispania. En esa inscripción aparece la dedicatoria del monumento a Marte Augusto. La fachada actual es fruto de la remodelación neoclásica efectuada en el siglo XVIII. El ingeniero militar Eustaquio Giannini la reparó y revistió, terminando la obra en 1791. Actualmente es de planta cuadrada (al contrario que antaño que era circular), tiene 58 metros de altura y sigue permaneciendo destinada a alumbrar con la linterna de su faro decenas de kilómetros a la redonda. En el año 1991 alrededor de la Torre se creó un parque escultórico con obras de artistas tan destacados como Francisco Leiro Lois o Pablo Serrano entre otros.

En el año 2007, su candidatura fue elegida como bien cultural aspirante a Patrimonio de la Humanidad. En 2008 se hermanó con la Estatua de la Libertad de Nueva York y ese mismo año hizo lo mismo con el faro del Morro de La Habana, el más antiguo de América y uno de los emblemas de Cuba.

El 27 de junio de 2009 la UNESCO declaraba finalmente a la Torre de Hércules como Patrimonio de la Humanidad.


Comimos a las 13:00, de primero dos platos, garbanzos con caldo riquísimo y un caldo gallego con verduras; de segundo ternera asada gallega con guarnición de arroz y verduras muy bueno; de postre se podía elegir entre flan y arroz con leche. Me quedé con el flan, más ligero, ya que en el plato de ternera asada, el camarero me sirvió dos trozos grandes. Vino blanco, tinto y agua.


Cuando acabamos de comer, con Sagrario, Pedro y Emilia nos tomamos unos cafés al lado del restaurante.

A las tres nos recogió el autobús y a los que íbamos al hotel nos llevó al mismo. Hubo una partida de viajeros que se quedó en el centro para disfrutar de la tarde libre de que disponíamos. Yo me quedé toda la tarde descansando en el hotel.

Cenamos de primero raviolis rellenos de jamón con huevo pochado y crema de nata, buenísimo. De segundo bacalao al horno con patatas fritas que yo encontré muy rico aunque ha habido gente que no le ha gustado. De postre arroz con leche y helado, vino tinto, Albariño blanco y agua.

 Sábado 17 de septiembre

Costa da Morte



La Costa de la Muerte (oficialmente en gallego Costa da Morte) es una región costera del noroeste de la península ibérica, situada en la provincia de La Coruña que abarca desde Artelio hasta el cabo Finisterre.



La costa está salpicada de bellos paisajes como las playas de Trece, Reira o Ariño (Camariñas), Lage, Traba y Soesto (Lage), Mar de Fora y O Rostro (Finisterre), los penedos de Pasarela y Traba, la Costa de Cabo Villano y la costa que une Camelle con Traba.



Está considerada zona de especial conservación.



Esta mañana hemos salido con las maletas a las 09:00. Hemos parado en cuatro pueblecitos de la Costa da Morte encantadores, Malpica, Laje, Camariñas donde he tomado un café y he ido al baño, y Mujía.



Finisterre


En gallego y oficialmente Fisterra, es un municipio de la provincia de La Coruña. Su nombre deriva del latín finis terrae (el fin de la tierra). Según el INE en 2016 contaba con una población de 4.737 habitantes.


Seguimos hasta Finisterre donde hemos comido, de primero sopa de pescado con pimientos muy aguada y de segundo parrillada con merluza y bacalao, la materia prima muy buena, pero le faltaba gracia en la condimentación. De postre un helado industrial de supermercado, vino blanco y agua. Podemos decir que comimos aceptablemente bien.


Sobre las 15:00 fuimos al Cabo de Finisterre donde pude hacer alguna foto. Poco después salimos hacia Santiago de Compostela. El hotel Eurostar Gran Hotel Santiago está muy bien, con un baño estupendo con repisas. Me dan la habitación 211. Cenamos gazpacho, filetes de pollo y un tiramisú.

Domingo, 18 de septiembre

Santiago de Compostela

Santiago de Compostela es la capital de la comunidad autónoma de Galicia, pertenece a la provincia de La Coruña y en ella tienen su sede el gobierno autónomo gallego y el Parlamento de Galicia. En 2021 contaba con 97.858 habitantes.




La ciudad antigua de Santiago es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1985. Destaca por ser uno de los tres grandes núcleos de peregrinación del cristianismo, junto con Jerusalén y Roma, al señalar la tradición que allí se dio sepultura al apóstol Santiago el Mayor. De especial importancia artística es su catedral dedicada precisamente al apóstol Santiago, y que es destino de los cientos de miles de peregrinos de todo el mundo que cada año realizan el Camino de Santiago.


En las inmediaciones se encuentra el aeropuerto de Santiago de Compostela, el más transitado de Galicia y el segundo del norte de España, solo por detrás de Bilbao. Es también de gran relevancia su quincentenaria Universidad, situada entre las diez mejores de España y que cuenta con unos 25.000 alumnos matriculados anualmente (en los dos campus de la universidad, en Santiago y en Lugo) lo que contribuye a elevar la población de hecho de Santiago y su área metropolitana por encima de los 120.000 habitantes.


Hemos salido del hotel a las 09:30 y hemos ido a visitar con una guía muy buena, Dolores, la catedral. Antes de entrar en la misma, y a mi sugerencia, pues a esa hora había aún muy poca gente en la Plaza del Obradoiro, hemos hecho la foto de grupo que ha quedado estupenda; la encuadró muy bien el guía Jaime.

La Catedral


Ya dentro de la Catedral, aprovechando los conocimientos de la guía, hemos visto una gran diversidad de elementos, que a mí se me habían escapado en mi visita de 2010, como la arqueta de plata donde están los restos del Apóstol, así como el Pórtico de la Gloria, en este caso, porque en 2010 estaba en restauración.


Precisamente del Pórtico de la Gloria inserto un documento que nos fue facilitado en la catedral y que pienso que es muy interesante por ser muy descriptivo.



La fachada oeste de la catedral, conocida como fachada del Obradoiro, es barroca, del siglo XVIII, obra del arquitecto compostelano Fernando de Casas Novoa. Se construyó para proteger de las inclemencias meteorológicas la antigua portada medieval, conservando parte de los elementos precedentes, como los cuerpos inferiores de las torres románicas, la escalinata de acceso desde la plaza (realizada por el arquitecto Ginés Martínez en el siglo XVII) y el remate superior de la torre derecha o de las campanas (realizado por el arquitecto José de la Peña de Toro en el siglo XVII) el cual fue reproducido por Casas Novoa para completar la torre izquierda o de la carraca. Arriba en el centro está Santiago, un nivel más abajo, sus dos discípulos, Atanasio y Teodoro, todos vestidos de peregrinos. En medio puede verse la urna y la estrella entre ángeles y nubes. En la torre de la derecha está la estatua de María Salomé, y en la de la izquierda, su esposo y padre de Santiago Zebedeo. Sobre la balaustrada se ve a la izquierda a santa Susana y san Juan y a la derecha a santa Bárbara y Santiago el Menor. El edificio de la derecha del espectador es el claustro. El de la izquierda el Palacio de Gelmirez, siglo XII.



Cuando acabamos la visita a la catedral, a las 12:15 tomamos unos cafés, Pedro y Emilia, Sagrario, Maite que se nos unió, y yo.

Fuimos a comer andando al restaurante Don Quijote, de primero un caldo gallego muy rico y de segundo una ternera asada, morcillo gallega, vino tinto, blanco, agua y de postre tarta de Santiago.

Cuando acabamos, 14:45 deberíamos de haber ido a la estación donde paró el autobús para cogerlo de vuelta al hotel, pero en una decisión incomprensible, aduciendo que la distancia al hotel era la misma que al autobús, el guía Jaime nos llevó andando bajo el sol y el calor hasta el hotel, donde, como en las etapas de montaña del Tour de Francia fuimos entrando de uno en uno reventados, y abalanzándonos sobre los recipientes de zumo de naranja y agua que había en la recepción del hotel. Afortunadamente, y en lo que a mí respecta, como vi que esta mañana había 17 grados de temperatura y el calor iba a apretar hasta cerca de los 30, me puse solo una camisa de manga corta. Llegamos al hotel a las 15:30 pasadas.


A las 18:00 nos recogió el autobús para ir hasta la estación de autobuses y desde allí, sobre las 18:15 andando hasta la catedral a donde llegamos a las 18:30. La misa del Peregrino era a las 19:30. Cuando llegamos, afortunadamente no había cola para entrar y pasamos directamente a la iglesia cogiendo buenos sitios. La misa discurrió hasta las 20:20 que finalizó, pero desgraciadamente, tampoco en esta ocasión funcionó el botafumeiro.

La cena, de primero pisto muy rico y de segundo bacalao al horno con patatas y pimientos y de postre de nuevo tarta de Santiago, vino tinto, blanco y agua.

Llegados a este punto, no puedo resistir incluir aquí alguno de los párrafos que inserté en el relato de mi primera visita a Santiago de Compostela, también en año santo, 2010. Para aquellos que tengan curiosidad por leer la historia completa, indico el enlace a mi Blog: http://jjalonsopanero.blogspot.com/2010/

He aquí expuestos, algunos párrafos de lo que conté en 2010:

…Enfilé la angosta rúa das Hortas, que a partir de ese instante se convertiría en mi cotidiano ir y venir entre el hotel y el casco histórico santiagués y tras unos diez minutos de agradable caminar, eso sí,  con una pendiente considerable en el tramo final que desemboca en la plaza del Obradoiro, me vi frente a frente con la maravillosa catedral de Santiago de Compostela.

Descubrir, en una noche estrellada de verano, cerca ya de la medianoche, la plaza del Obradoiro con las torres de la catedral de fondo entre ligeras nubes y una hermosa luna llena, fue un momento único que me dejó casi sin respiración.


Pequeños grupos aislados de personas que habían tenido la misma idea que yo, recorrían la amplísima plaza de un lado a otro en un pasear pausado y sin duda admirativo del entorno que nos rodeaba. Frente a mí, la inmensa catedral con el Palacio de Xelmírez a ella adosado, a mi izquierda el Hostal de los Reyes Católicos y a mi derecha el Palacio de San Jerónimo, sede del rectorado de la Universidad. A mi espalda y frente por frente con la catedral, el inmenso Palacio Raxoi, que hoy en día alberga la presidencia de la Xunta de Galicia. En los soportales de este palacio y a esa hora misteriosa que siempre es la medianoche y más aún con luna llena y en Galicia, una típica estudiantina compostelana actuaba rodeada de turistas. El momento era casi mágico, acentuado además por una gaita gallega que sonaba entre guitarras, bandurrias y panderetas…


…Ya en el interior de la iglesia, son exactamente las 11:30, un sacerdote anuncia que a las 12:00 tendrá lugar una misa de peregrinos. Teniendo en cuenta que había podido hacerme con un asiento relativamente aceptable, parte de una de las columnas del templo, decidí que la ocasión era más que propicia para dejar la visita de la catedral para hora más tardía y gozar de la santa misa en unas circunstancias más que especiales y que muy probablemente no volvería a disfrutar en lo que me quedaba de vida. Pensé, que pese a mis pecados y pertinaz escepticismo, quizás alguien en las alturas se apiadara de mí, iluminara mi mente y en último extremo, pondría en el lado positivo de mi balanza el acto del que iba a participar… Desgraciadamente el botafumeiro no funcionó y no tuve la suerte que sí disfrutó mi hija Marisa en su visita a Santiago. Tal vez habrá un mañana…


…Salgo de la catedral y me adentro en las tres calles que forman el auténtico corazón de Santiago de Compostela y que transcurren de una forma más o menos paralela a lo largo del casco histórico. Recorro las rúas do Franco, do Vilar y Nova de arriba abajo y de abajo arriba, admirando los maravillosos edificios, en su mayor parte decimonónicos, y el inconfundible sabor que de las tres calles, con soportales en muchos tramos, se desprende. Tal como le dije a mi hijo Mariano, cuando me comentó que me iba a ser muy difícil tomar fotos en Santiago con la multitud de visitantes que iba a encontrar en Año Santo, “si no puedes evitar la presencia de turistas, -y desde luego puedo dar fe que es imposible de todo punto el evitarla- pues intégralos en la fotografía”, y eso es lo que hice, o al menos traté de hacer disparando la Contax con carrete de color y la Leica con película en blanco y negro. El resultado de mis múltiples disparos (cinco carretes de 36 exposiciones), del que me siento bastante satisfecho, queda reflejado en una mínima parte en estas páginas de mi blog.



Mi recorrido por estas tres calles de Santiago lo tengo aún en la retina, y si mi paseo por las mismas en el día de hoy fue inolvidable, lo que me depararía el día de mañana iba a ser realmente indescriptible, y por ende dudo mucho que logre trasladar mis emociones al papel. Pero eso será mañana…


…Amanece un auténtico y “maravilloso” día, ese que todos asociamos con Santiago de Compostela: gris plomo, cubierto, con orvallo y hasta niebla. No es ironía. Estoy encantado, pues esa es la climatología que siempre he relacionado con la ciudad compostelana, y tras el sol radiante de ayer, difícilmente podía esperarse hoy un día como el que amaneció…


…me encamino de nuevo hacia el corazón de Santiago. El espectáculo en la plaza del Obradoiro es apasionante. Pienso que mis fotografías, materialmente “arrancadas” de otra época, hablan de lo que presencié mucho mejor que cualquier descripción que yo pueda hacer.

Quizás sea éste el momento y el lugar para relatar las impresiones que capté, con los cinco sentidos, de mi visita a Santiago. He visto, con sol y con lluvia, cómo arribaban los peregrinos a la plaza del Obradoiro a través de la rúa de San Francisco. He presenciado abrazos, lloros, risas, cánticos, los he visto entrar andando, de rodillas, solos, en parejas, en grupos, más y menos numerosos, niños, mayores, ancianos, en sillas de ruedas, con muletas, he presenciado alguna que otra caída y más de un conato de caída que afortunadamente se quedó en solo eso, un conato. Nunca me cansé de admirar el espectáculo que se desarrollaba ante mis ojos y oídos con auténtica emoción, hasta el extremo de que en alguna ocasión estuvieron a punto de saltárseme las lágrimas.


El viajar solo tiene sus desventajas, la soledad es dura, pero aunque pocas, también tiene sus ventajas, y una de esas ventajas es que el viajante solitario, en este caso quien suscribe, pone toda su atención, ojos y oídos en el entorno que le rodea, y aprecia con mucha mayor nitidez e intensidad todo aquello que en otras circunstancias le habría pasado desapercibido…

..Mis fotos, sobre todo las de blanco y negro, creo que son el mejor testimonio de mi paso por estas increíbles vías que me enamoraron desde un principio…

Lunes, 19 de septiembre

Verín


Localizado en la provincia de Orense, 13.644 habitantes en 2021, es conocido por su emblemático Entroido (carnaval), por sus aguas minerales (Fontenova, Cabreiroá y Sousas), por el Castillo de Monterrey que lo preside, y por su parador nacional.



El pueblo, situado en el corazón de la fértil comarca del Valle de Monterrey, surgió al pie de una importante fortaleza medieval y constituye el más principal y próspero núcleo urbano de la provincia y de los más dinámicos de la comunidad gallega. Es además, paso obligado hacia Portugal y la región leonesa, además de tradicional lugar de veraneo por la calidad de sus aguas medicinales.



Salimos de Santiago a las 08:45 y llegamos a Verín sobre las 11:15; nos recogió una guía local, Rosa, que nos dio un paseo por el pueblo. Vimos la estatua del famoso Cigarrón de las fiestas de carnaval de Verín y dos iglesias. Comimos a las 13:30 aceptablemente, una paella de primero, el arroz muy bien hecho, y de segundo pescado, bacalao y merluza con mucha espina. A mí no me gustó nada. De postre helado industrial, vino tinto, blanco y agua.



Salimos de Verín con muy buen tiempo pasadas las tres de la tarde y llegamos a Zamora a las 17:30, quedándonos a distancia del Parador, donde nos íbamos a alojar, pues el autobús no podía llegar hasta el lugar donde se encuentra, de modo que subimos andando y las maletas nos las llevaron en taxis. Me han dado la habitación 256, amplia y confortable con una baño bueno.


Cenamos en el parador de primero un tomate enorme relleno de ventresca de bonito realmente excepcional con una presentación espectacular, de segundo hamburguesa vegetal con boniatos de guarnición muy rico y de postre carpaccio de frutas en flor, consistente en frutas cortadas en láminas, de sandía, melón, manzana, piña y con una bola de helado.

Martes, 20 de septiembre

Zamora

Cuando acabamos de desayunar bajamos las maletas que quedaron en recepción y desde allí las llevarían en taxis hasta el autobús a las 11:30, donde nos reuniríamos nosotros. Antes, hemos salido a las 09:00 a dar una vuelta por todo Zamora; hemos estado en varias iglesias, la catedral y el Castillo.


Iniciamos nuestra visita a la ciudad de Zamora, cuyo nombre se cita en el Cantar del Mío Cid y en múltiples trovas del romancero. Primitivo poblado de los vacceos ibéricos, devino en ciudad importante de la Hispania Romana. Nos acompaña durante todo el recorrido una muy buena guía local, María.

Como en otras ocasiones, hago uso de la Wikipedia para dar unas pocas referencias, sin querer abrumar, de esta bonita ciudad ubicada entre el centro y el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, cerca de la frontera con Portugal y a una altura de 652 metros sobre el nivel del mar.


El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de conjunto histórico-artístico desde 1973. El núcleo principal del mismo –con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas- se alza sobre una amplia meseta rocosa, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de “la bien cercada”.

En 2021 contaba con 60.297 habitantes. Dista 253 Km de Madrid y 83 de la capital del distrito luso vecino de Braganza, así como 55 de la ciudad fronteriza de Miranda do Douro.

Sobresale su conjunto de edificios románicos, formado por los 23 templos del término municipal y las 14 iglesias del casco histórico, datos que sitúan a Zamora como la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa, habiendo solicitado su declaración como Patrimonio Europeo.


Visitamos guiados por María, una panorámica de la ciudad con el puente sobre el río Duero, así como la Catedral y el castillo.

Recorrido por la ciudad



Durante el trayecto, me llaman la atención alguna que otra iglesia románica, el teatro Ramos Carrión, una calle con una cuesta realmente espectacular, y un monumento a Viriato, algo que me sorprende, sobre todo porque según algunas fuentes, Viriato era Zamorano, que contradice lo que de niño estudié en el bachillerato y que lo hacía “pastor lusitano”. Como es bien sabido, Viriato murió asesinado por los suyos, según la leyenda los ursaonenses Audax, Ditalcos y Minuros, a instancias de los romanos, en concreto Cepion. Cuando sus asesinos fueron a cobrar la recompensa que al parecer les habían ofrecido, Quinto Servilio Cepion les habría negado ésta con la ya famosa frase Roma traditoribus non praemiat, esto es, “Roma no paga a traidores”.

La Catedral de Zamora



Es el edificio más significativo de la ciudad, de estilo románico, del siglo XII, muy sencillo en sus formas. Tiene planta de cruz latina, tres naves de cuatro tramos y tres ábsides que fueron sustituidos por una cabecera gótica en el siglo XVI. La cúpula es, con su decoración exterior de escamas, el elemento más destacado del templo y un auténtico símbolo de la ciudad. Comparte con la Catedral Vieja de Salamanca, la Colegiata de Toro y la sala capitular de la seo de Plasencia, las llamadas cúpulas gallonadas.



Cuatro han sido los retablos mayores que ha tenido a lo largo del tiempo, el original románico que fue sustituido por uno de estilo gótico hispano-flamenco vendido en 1715 y sustituido por un altar barroco del escultor Joaquín Benito Churriguera, que sufrió daños con el terremoto de Lisboa de 1755 y fue reemplazado por el actual, de mármoles y bronce dorado, diseñado en estilo neoclásico por Ventura Rodríguez.



Todas estas circunstancias nos fueron explicadas de una forma muy amena y didáctica por María.



Seguimos luego a visitar el Castillo y por último, a las 11:30, nos dirigimos al punto de encuentro donde esperaba nuestro autobús y donde iban a traer nuestras maletas en taxis desde el Parador


Una vez que constaté que mi maleta había llegado y la metían en la bodega del autobús, entré en el mismo. Fuimos en dirección a

Toro

Aquí visitamos el museo del vino. Comencé la visita hasta que me di cuenta que ya lo habíamos visto en un viaje anterior en 2017 a Zamora y los Arribes del Duero, de modo que “deserté” después de unos 10 minutos y me fui al autobús a descansar. Allí habían quedado un par de viajeros, entre ellos nuestra vocal de viajes Elena Romero.

Comimos a las 14:15 en Toro una comida pantagruélica, de primero ensaladilla rusa con tomate, muy rico, de segundo un hojaldre relleno con verduras muy bueno, y cuando yo creí que se habían acabado los platos, hubo un tercero de bacalao que rechacé pues ya no podía más, pero aún hubo ¡un cuarto! de carrillada con patatas y ahí ya no me pude resistir y me tomé las dos grandes porciones que me sirvieron. De postre tarta de chocolate con helado. Agua y vino.

El regreso

Salimos a las 15:15 y tardamos algo más de dos horas y media para llegar a Madrid, después de hacer una parada técnica a la altura de Villalba.

Llegamos a Madrid sobre las 18:30, descendí el primero del autobús junto con Emilia Guerra, ayudé a Emilia a coger su maleta, cogí la mía y me dirigí a la parada de taxis situada al otro lado de la Castellana y a las 19:00 estaba en casa, recogí todo, me duché y me tomé un paracetamol. Punto final a un viaje que ha tenido sus luces y sus sombras, indudablemente más de lo primero que de lo segundo, donde si hay que señalar algo, yo haría hincapié sobre todo en lo muy apretado del programa algún que otro día, fudamentalmente teniendo en cuenta la edad de los excursionistas. Quizás sería preferible circunscribirse a las atracciones más importantes y aprovechar mejor los momentos libres.

Pero como siempre me gusta despedirme en plan positivo, quiero dejar constancia de los muchos momentos buenos que pasé conviviendo con los compañeros de viaje y por último no quiero olvidarme de la maravillosa idea de nuestra vocal de Viajes, Elena Romero, que se propuso que hiciéramos el Camino de Santiago en dos etapas, la primera el pasado año por estas mismas fechas, para culminar este Año Santo con nuestra visita al Apóstol en Santiago de Compostela.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas, 29 de septiembre de 2022