domingo, 18 de febrero de 2018


ALCALÁ DE HENARES


El martes, 13 del actual mes de febrero, realicé una nueva excursión con la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. Nuestro destino: la antigua “complutum”, es decir, Alcalá de Henares. La última vez que había estado en esta ciudad fue en 2007 con mi hermano Paulino y mi cuñada Eva, tal como me testimonian mis archivos fotográficos. En esta nueva ocasión me acompaña mi amigo Pedro, y entre los viajeros, además de los compañeros del Grupo de Viajes de la Hermandad, Maribel, Jorge y Pilar y Elena, se encontraban los excursionistas habituales, Merche, Carmen, Carmina, Ramiro… así como una agradable sorpresa: mi compañera de promoción de Diplomados Comerciales del Estado de 1971, Kitty.

La salida estaba prevista desde nuestra sede en la calle Alberto Alcocer de Madrid, a las 09:45 y el autobús arrancó con 10 minutos de retraso tras esperar a una viajera que finalmente no llegó. Éramos 49 expedicionarios.


Recorrimos los 30 Km que nos separaban de Alcalá en poco más de media hora, ya que tuvimos la suerte de no toparnos con ningún atasco, tal vez por haber salido algo más tarde de lo habitual, de modo que aquí habría que invertir los términos del famoso refrán de que “a quien madruga, Dios le ayuda”.

Ya en Alcalá de Henares se unió a la expedición el fantástico guía que nos iba a acompañar, Manuel, viejo conocido nuestro, ya que formó parte de la expedición a los pueblos negros de Guadalajara en 2016.

Dos precisiones antes de seguir: fotos y fuentes. Las fotos han sido realizadas todas con la habitual cámara digital Leica M9-P, y en esta ocasión con un solo objetivo Leica, Elmarit, 28mm f/2,8.


En cuanto a las fuentes para elaborar la parte histórica y cultural del relato, aunque he utilizado diversas de las innumerables que sobre Alcalá de Henares se encuentran en Internet, me basé esencialmente en la Wikipedia.

Unas líneas sobre Alcalá de Henares

Está situada en la cuenca del Henares, al este de la región, a 22 Km de Guadalajara y a 31 Km de la capital de España. Es la segunda ciudad más poblada de la Comunidad de Madrid.


Su nombre significa “castillo sobre el río Henares”, por cuya razón aparece en el escudo un castillo sobre ondas de agua que simulan el río Henares. Su fundación se remonta a la época celtíbera, pero será con la llegada de los romanos cuando se formará una ciudad notable llamada “Complutum”.


Fue declarada “Ciudad patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO en 1998, encontrándose entre las 14 ciudades españolas que ostentan este honor. Gracias al recinto histórico y el rectorado de la Universidad, es una de las nueve ciudades de España que la UNESCO ha clasificado como “únicas”. Es famosa por su Universidad, construida gracias al Cardenal Cisneros en 1499, pero tras languidecer durante el siglo XVIII, Isabel II, en 1836, decretó su supresión y traslado a Madrid, donde pasó a denominarse Universidad Central. Surgió con su estatus actual en 1977, al producirse la descentralización universitaria y constituirse como Universidad propia, lo que convirtió a Alcalá una vez más en ciudad universitaria.

Veamos a continuación cual fue nuestro recorrido turístico por la antigua “Complutum”.

Puerta de Madrid


Con un tiempo climatológico frío, pero sin lluvia, iniciamos nuestro paseo sobre las 10:30 en la Puerta de Madrid, donde Manuel nos dio unas pinceladas sobre la histórica puerta.

La actual construcción sustituyó a la puerta medieval en el siglo XVIII. Se mandó edificar en 1788 por el arzobispo de Toledo Francisco de Lorenzana, bajo las trazas del arquitecto Antonio Juana Jordán. Se sitúa cerca de la plaza de los Santos Niños, muy visitada, donde se encuentra también la Catedral-Magistral. Como dato curioso, cabe mencionar que el monumento aparece en la película Espartaco (1960), al igual que el recinto amurallado.

Continuamos nuestro paseo de unos 10 minutos hacia la catedral de Alcalá, denominada Magistral por las circunstancias que veremos a continuación.

Catedral-Magistral de Alcalá de Henares


Este templo, cuyo nombre completo es Catedral-Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor, junto con la iglesia de San Pedro de Lovaina (Bélgica), es la única en el mundo que posee el título de Magistral. Esto quiere decir que todos sus canónigos deberían ser, desde tiempos de Cisneros, profesores de la Universidad de Alcalá. Es el principal templo de la diócesis de Alcalá de Henares, sede del obispo así como del cabildo catedralicio.



Su construcción data de 1514 y pertenece al gótico tardío también llamado flamígero. Destaca la esbelta torre y claustro renacentista de traza herreriana. En su interior se encuentran los restos del fundador de la universidad, el Cardenal Cisneros.


Aquí, en el interior el templo, Manuel nos explicó (y lo pudimos constatar en las fotografías que ornaban el museo catedralicio), cómo el techo de la catedral y muchas capillas de la misma, quedaron destruidos durante la Guerra Civil. Fue realmente milagroso que el sepulcro del Cardenal Cisneros, tallado en mármol de Carrara, sobre el que cayó toda la techumbre del templo, quedara prácticamente intacto y hoy podamos admirarlo en la capilla de San Ildefonso, en el Colegio Mayor del mismo nombre.


Una de las capillas más relevantes de la catedral es la que alberga a la patrona de la ciudad, la virgen del Val.

Una vez finalizada nuestra visita a la Catedral de Alcalá, nos dirigimos hacia la casa museo de Cervantes, donde teníamos cita a las 12 del mediodía.

Casa natal de Miguel de Cervantes


Miguel de Cervantes Saavedra nació en la ciudad complutense el 29 de septiembre, día de San Miguel, de 1547. Como muy bien nos explicó Manuel, este dato no es fiable al 100%, puesto que lo único tangible que se conserva hasta hoy día es su fecha de bautismo el 9 de octubre en la antigua iglesia de Santa María.


La ubicación de la casa natal de Cervantes se debe al investigador Luis Astrana Marín, que hizo públicas sus conclusiones en 1948, ya que en dicha fecha la casa ya había sido derruida. La casa era, en tiempos de Cervantes, propiedad de su tía María y en ella viviría hasta 1551 cuando se trasladó a Valladolid.


El actual edificio de dos plantas, que hace esquina con las calles Mayor y de la Imagen, que se construyó en 1956, evoca una antigua casa tradicional castellano-toledana de los siglos XVI y XVII donde, según la tradición, nació el autor de El Quijote.


En torno a un bello patio de columnas renacentistas se distribuyen las distintas estancias de una típica casa hidalga española del Siglo de Oro: sala de labor, cocina, comedor, estrado de las damas y la sala de aparatos médicos que bien pudieron pertenecer al padre de Cervantes, cirujano sangrador.


Su interior está ambientado con interesantes muebles de la época y una de las mejores colecciones de distintas ediciones de El Quijote.

Salvando todas las dificultades de la falta de luz, pude hacer unas cuantas fotografías, de las que inserto aquí una pequeña muestra.

Hospital de Antezana

Justo al lado de este edifico se encuentra el Hospital de Antezana, que no pudimos visitar, pues se encontraba cerrado. Fundado en 1483, se ha conservado en funcionamiento desde su fundación hasta nuestros días, por lo que es uno de los hospitales más antiguos de España. Según la tradición, en este hospital trabajó como cirujano sangrador Rodrigo de Cervantes, padre del inmortal escritor.

Cuando finalizamos la visita a la Casa natal de Cervantes, sobre las 12:15, Manuel nos dio tiempo libre hasta las 13:00 horas. Mi amigo Pedro y yo aprovechamos para tomarnos un café en un bonito restaurante de la calle Mayor.


A las 13:00 horas, ya todos reunidos, nos dirigimos hacia la calle Mayor; de camino a la misma, Manuel nos indicó la casa natal de quien fue presidente del consejo de ministros y de la II República Española, Manuel Azaña.

Calle Mayor

Construida en torno al siglo XII, siguiendo el trazado de la calzada romana Caesar Augusta que pasaba por Complutum, era parte de la antigua aljama judía de la ciudad y uno de sus principales ejes comerciales.


Hoy en día, la calle Mayor es una de las más importantes de su casco histórico, tanto comercial como socialmente, siendo la calle soportalada más larga conservada de Europa.

Aquí, Manuel nos mostró varios edificios singulares, todos los cuales disponían de una trampilla en el techo con salida al exterior de la calle para poder ubicar a los visitantes. Me acordé de la casa de mis abuelos maternos, en Astorga, donde yo mismo pude hacer uso de la trampilla que tenía…

Plaza de Cervantes



En Alcalá de Henares, el nombre del autor de El Quijote se encuentra por todos lados, de modo que lo más lógico era que su bonita y amplia plaza mayor llevara el nombre del genial escritor. Por aquí paseamos pausadamente y disfrutamos del tiempo climatológico que seguía siendo frío, pero despejado, aunque ya se comenzaban a ver algunas nubes inquietantes…

Antigua iglesia de Santa María

Muy cercana al lugar donde nos encontrábamos, y frente al Ayuntamiento de la ciudad, se encuentra la antigua iglesia de Santa María, donde fue bautizado Cervantes.


Hoy en día únicamente queda una torre, ábsides, bases de columnas y capillas. En su interior pudimos admirar la pila bautismal de Miguel de Cervantes, aunque como nos indicó Manuel, el dato no está absolutamente verificado.

Nuestro almuerzo

Muy cerca ya de las dos de la tarde nos dirigimos al restaurante La Cúpula para almorzar. El interior del restaurante era espectacular, pues había sido, creí haber entendido, una antigua iglesia. Para los curiosos diré lo que comimos: paté acompañado de mermeladas, un caldo, croquetas, ensalada y de plato principal se podía elegir entre carne y pescado; yo elegí un entrecote en su punto que estaba sensacional. De postre había una especie de macedonia de frutas, a la que siguió el café y las infusiones. Fue un almuerzo regio.

Terminada la comida, cerca ya de las cuatro de la tarde, nos dispusimos a efectuar la última visita, probablemente, siendo todas interesantes, la más espectacular, aunque es difícil encontrar el adjetivo apropiado para calificar al Colegio Mayor de San Ildefonso.

Universidad de Alcalá de Henares

Está formada por un conjunto de colegios mayores y menores que datan del renacimiento. La UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.


La Universidad de Alcalá, Universidad Complutense o Universidad Cisneriana, fue fundada en 1499 por el Cardenal Cisneros. Durante los siglos XVI y XVII se convirtió en el gran centro de excelencia académica. En 1836 la universidad se integró junto con las enseñanzas de los Reales Estudios de San Isidro y el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid, que con el paso del tiempo se convirtió en la actual Universidad Complutense de Madrid.

En sus aulas estudiaron y enseñaron grandes maestros y hombres ilustres, como por ejemplo: Antonio de Nebrija, Santo Tomás de Villanueva, Ignacio de Loyola, Domingo de Soto, Juan de Mariana, Antonio Pérez, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Pedro Calderón de la Barca, Melchor Gaspar de Jovellanos, etc.

Colegio Mayor de San Ildefonso

Llegamos a las puertas de este maravilloso recinto poco después de las cuatro de la tarde. Digamos unas palabras acerca de este lugar.

Fue fundado en 1499 por el Cardenal Cisneros como origen de la Universidad de Alcalá histórica, y clausurado como colegio mayor en 1798. Actualmente es el rectorado de la nueva Universidad de Alcalá.

El edificio principal es el más notable símbolo de la Universidad y una de las más importantes obras del renacimiento español, y como creo que ya hemos dicho con anterioridad aunque en este caso no será pecado repetirse, declarado Patrimonio de la Humanidad junto con el resto del casco histórico de Alcalá de Henares.

La idea del Cardenal Cisneros era que sirviera a los propósitos reformadores del Cardenal, y mejorase la formación de los clérigos y hombres de iglesia de la época. La primera piedra fue colocada el 14 de marzo de 1499, siguiendo el trazado diseñado por Pedro de Gumiel.


La fachada, es sin lugar a dudas, la más conocida y bella obra de Rodrigo Gil de Hontañón; fue iniciada en 1537 concluyéndose en 1553. Está diseñada en tres módulos desiguales en altura, con portada monumental y superposición de órdenes. Atlantes, alabarderos, y una gran galería superior con ventanas, obra, en gran medida de Claudio de Arciniega, dan un característico aire clásico al trabajo.


El patio mayor de Escuelas, también llamado de Santo Tomás de Villanueva, fue iniciado, al demolerse el inicial de ladrillo, en 1617, con proyecto de Juan Gómez de Mora, y fue rematado en 1662 por José Sopeña. De tres pisos, friso y balaustrada, lleva el nombre de uno de los más notables alumnos complutenses, y primer Santo, salido de sus aulas. En la parte superior del mismo, aparecen las palabras latinas atribuidas por la tradición al Cardenal Cisneros, tal como nos explicó nuestro guía Manuel, cuando el rey Fernando el Católico se burló de la pobreza del primer patio: Et luteam olim celebra marmoream, “Lo que antes se construye en barro, hoy se celebra en piedra”.


Aquí, en este bello lugar, aprovechamos para hacernos la foto del grupo expedicionario.

Del antiguo patio de Filósofos, citado entre otros por Quevedo en el Buscón, poco queda al haber sido empleado en el siglo XIX para usos industriales tras el cierre de la Universidad.




La capilla de San Ildefonso, cuya función era servir de iglesia al Colegio, fue terminada en 1510, y en ella se encuentran enterrados Francisco Vallés de Covarrubias y Elio Antonio de Nebrija. Asimismo, se ubica en este lugar el rico cenotafio destinado al Cardenal Cisneros, obra de Domenico Fancelli y Bartolomé Ordóñez, aunque los restos del Cardenal, tal como ya hemos dicho, reposan en la Catedral.


Por último, tenemos que hablar del Paraninfo. Aquí se examinaban los alumnos en las tres lenguas oficiales de la época: latín, griego y hebreo, tal como nos explicó nuestro guía Manuel. Las obras del paraninfo comenzaron en 1516, y hoy es mundialmente célebre por ser, anualmente lugar de entrega del Premio Cervantes. Fueron Gutiérrez de Cárdenas y Pedro de Villarroel quienes realizaron las yeserías, y la carpintería corrió a cargo de Andrés de Zamora, Bartolomé Aguilar, Pedro Izquierdo y Hernando de Sahagún.


Antes de terminar con el epígrafe dedicado al Colegio de San Ildefonso, una curiosidad. Aquí estuvo ubicado desde 1959 hasta 1991 el Centro de Formación y Perfeccionamiento de Funcionarios, que desde 1968 se denominó Escuela Nacional de Administración Pública (ENAP) y desde 1977 Instituto Nacional de Administración Pública (INAP). Mi compañera Kitty y quien escribe estas líneas recordamos con nostalgia las tres semanas que en 1971 pasamos en este lugar tras aprobar la oposición. Han pasado casi 47 años… En la actualidad INAP aún mantiene una de sus sedes en la tercera planta de este edificio histórico.

Quien quiera ampliar todos los datos expuestos en mi relato, puede hacerlo en la Wikipedia, que da cuenta profusamente de toda la historia del recinto.

A las 17:15 habíamos acabado nuestra visita a Alcalá de Henares. Cuando salimos del Colegio Mayor de San Ildefonso, había nubes en el cielo y chispeó ligeramente, pero todo se quedó en el susto. Eso sí, hacía mucho frío. Como nos dieron tiempo libre hasta la llegada del autobús que nos retornaría a Madrid, a las 18:15, Pedro y yo paseamos por la calle Mayor y entramos nuevamente al acogedor restaurante de la mañana donde degustamos de nuevo un par de cafés.

Regreso a casa

A las 18:15 en punto se personó el autobús, y tras un viaje placentero, sin atascos, que no llegó a una hora, estábamos en Madrid, en nuestra sede de Alberto Alcocer. Tras despedirme apresuradamente de los compañeros próximos, inicié el habitual regreso a casa en Metro y Cercanías, a donde llegué a las ocho de la noche.

¿Qué puedo decir de nuestra excursión? Si tuviera que elegir una sola palabra, la calificaría de perfecta en todos los sentidos. ¡Ojalá sigamos disfrutando en las venideras como hemos disfrutado en ésta y en anteriores viajes! Punto final.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas de Madrid, 17 de febrero de 2018



sábado, 20 de enero de 2018

AYLLÓN y MADERUELO


Martes, 16 de enero del corriente año de 2018. Nueva excursión con la Hermandad de Jubilados de los ministerios de comercio, economía y hacienda, en esta ocasión a dos pueblos de la provincia de Segovia, que realizo con mi amigo Pedro.

Con un tiempo climatológico frío, pero sin lluvia, los expedicionarios partimos de nuestra sede de Alberto Alcocer con solo 5 minutos de retraso a la hora prevista, 09:05. Entre los excursionistas se encontraban los compañeros del grupo de Viajes de la Hermandad, Elena, Jorge y Pilar, y Maribel, esta última además Vocal de Cultura. También se encontraban presentes otros miembros ya conocidos de anteriores viajes, como Carmina, Trini, Ramiro, Carmen, MercheJavier… En total éramos 43 los viajeros.

Antes de seguir adelante, dos precisiones. La primera relativa a las fotografías. Como hago siempre, indico el aspecto técnico de las mismas; todas ellas fueron tomadas con una cámara digital Leica M9-P y en esta ocasión solo utilicé un objetivo Leica, Elmarit 28mm F/2,8.


La segunda precisión se refiere a las fuentes que utilicé para plasmar la parte cultural del relato: el folleto editado por Prodestur Segovia sobre Ayllón, así como la Wikipedia, y por supuesto, la disertación que nos hicieron los dos estupendos guías que tuvimos, Mari Carmen en Ayllón y Javier en Maderuelo. Además, durante el viaje contamos con las estupendas historias acerca de las localidades segovianas con las que nos deleitó Maribel, incluyendo alguna que otra bonita leyenda. Sin más preámbulos doy inicio al relato.

Recorrimos los 135 Km que nos separaban de Ayllón en un tiempo cercano a las dos horas, de modo que sobre las 11:00 estábamos todos en la plaza Mayor de la localidad, adentrándonos en un bar para reponer fuerzas y agradeciendo a la Hermandad la invitación que cursó de las consumiciones, café, té, magdalenas…

AYLLÓN


Es una villa medieval Conjunto Histórico-Artístico de carácter nacional desde 1973. De gran riqueza arquitectónica y cultural, está ubicada al nordeste de la provincia de Segovia y cuenta con 1.200 habitantes. El municipio limita con Soria y Guadalajara y se halla muy próximo a la provincia de Burgos. Está situado a 135 Km de Madrid, a los mismos de Burgos y a 95 Km de Soria y de la capital de la provincia, Segovia, así como a 120 Km de Guadalajara. Tan solo 30 Km la separan de la autovía A-1, Madrid-Burgos. La villa está situada en las estribaciones del Sistema Central, en la llamada Sierra de Ayllón. Por el municipio pasan los ríos Aguisejo y Riaza. La mayor parte de los monumentos actuales datan de los siglos XV y XVI.

Historia


Los celtíberos son los primeros aylloneses de los que se tiene noticia. Después llegaron los godos, los visigodos y los musulmanes. Por la villa pasaron Alfonso VI, Alfonso VII, Fernando III, Fernando IV, María de Molina y el Cid Campeador; santos como San Francisco de Asís, San Vicente Ferrer o Santa Teresa de Jesús. Juan II concedió el señorío de la villa de Ayllón a Don Álvaro de Luna, quien en 1423 sería nombrado condestable de Castilla.
Pasemos ahora a describir nuestra visita a la localidad, y empecemos por el primer monumento que se vislumbra según se entra a la villa, el

Palacio de Contreras


Al cruzar la puerta medieval para entrar al pueblo, nos encontramos, a la derecha, con la majestuosa presencia de este palacio, mandado construir por Juan de Contreras en 1497. Su exquisita fachada está recuadrada por un cordón franciscano, y tres escudos de armas inclinados, algo muy poco usual. El artesonado encontrado en su interior, indica que algunas partes del edificio son anteriores a la citada fecha.

Plaza Mayor


Una vez que se pasa el palacio de los Contreras, encontramos frente a nosotros la majestuosa Plaza Mayor, porticada, que proyecta sus lados sobre el Ayuntamiento, primer palacio de los marqueses de Villena, ubicado a la diestra de la mágica iglesia de San Miguel.


Desde la plaza se contempla la torre de la Martina, en lo alto del cerro que preside la villa, y la espadaña de la iglesia de Santa María la Mayor. En el centro de la plaza se levanta la fuente de Cuatro Caños, que ha sido testigo de la historia y el avance de un pueblo y sus costumbres. Fue mandada construir para conmemorar el IV centenario del descubrimiento de América, en 1892.

Continuamos nuestra visita a esta preciosa localidad guiados por la eficiente Mari Carmen, que nos introdujo a continuación en la

Iglesia de San  Miguel


Los restos más antiguos de este espacio datan del siglo XII, aunque hay añadidos y modificaciones hasta del siglo XVIII. La mezcla arquitectónica de distintos siglos a lo largo de su historia es equilibrada, dándole a este espacio un encanto especial. Albergó la casa del párroco hasta 1993, año en que se llevó a cabo su principal restauración que proporcionó al edificio su aspecto actual. La portada, semioculta, luce un arco con rosetones.


Una curiosidad de esta iglesia es su retablo mayor. El centro del retablo no lo ocupa el santo que da nombre a la iglesia, sino el apóstol Santiago, como podemos apreciar en la fotografía que inserto.

Continuamos nuestra visita a la iglesia de


Santa María la Mayor


En el lugar en el que se encuentra ubicada esta iglesia existía una antigua parroquia cuya ruinosa nave se hundió en 1697. En 1701, fue entregada, por parte del maestro constructor, la nueva iglesia de estilo neoclásico, toda de sillería con planta de cruz latina y cúpula en el crucero. El retablo del altar mayor pertenecía al convento de San Francisco, de donde fue trasladado una vez decretada la desamortización de Mendizábal, en 1840.


En la zona del coro se ubica la pila bautismal, que muestra un tallado en piedra de gran relevancia.

El campanario tiene 40 m de alto. En el cuerpo superior se abren seis arcos para otras tantas campanas, cuatro al frente y una a cada lado. Sobre éste y entre pirámides, despunta una espadaña de tres vanos distribuidos a dos órdenes.

Por último, no quiero olvidarme de otro edificio, este de carácter civil, situado en la Plaza Mayor. Me refiero a la

Casa del Ayuntamiento

El palacio, construido en el siglo XVI y reformado en profundidad en 1804, fue arrasado por un incendio en 1945, del que solo se salvó la fachada.


En su pared frontal, tanto a derecha como a izquierda, pueden verse los escudos de los marqueses de Villena. Al parecer, éste fue el primer palacio que los marqueses tuvieron en la villa, antes de que decidieran cederlo al Consejo de Ayllón en el año de 1620.

Continuamos nuestra visita a esta localidad hasta cerca de la una y media en que tomamos el autobús, que nos esperaba a las puertas del pueblo, para dirigirnos a Maderuelo, sito a 15 Km de distancia.

MADERUELO

El pueblo fue repoblado originalmente tras la conquista cristiana por el conde Fernán González en el siglo X. En el siglo XII contaba con diez parroquias y se convirtió en cabeza de Comunidad de Villa y Tierra. La población entró en decadencia, sin embargo, a finales del siglo XIII y sobre todo en el XIV, perdiendo parte de sus habitantes que partió a repoblar el sur de la península. En la actualidad, Maderuelo cuenta con un censo de 100 habitantes de derecho, que en la época veraniega, según nos indicó nuestro guía Javier, puede aumentar considerablemente llegando a los 500.


En el término municipal se encuentra el embalse de Linares y las hoces del río Riaza, donde en 1975 el profesor Félix Rodríguez de la Fuente creó una reserva de aves rapaces y carroñeras. Alguno de los animales que residen en los alrededores son el buitre, el conejo, el zorro, el escasísimo alimoche…


Comenzamos nuestro recorrido por Maderuelo cerca ya de las dos de la tarde haciendo la entrada en este precioso pueblo por la puerta principal junto a la muralla que se mantienen desde la época medieval. Visitamos a continuación la

Iglesia de San Miguel


Justo a la entrada del pueblo, que cuenta con un sencillo ábside con ventana saetera, sin decoración y canecillos de origen románico. En la actualidad está desacralizada.

Continuamos nuestra visita y desembocamos en la

Iglesia de Santa María


El templo es una construcción mezcla de sillería, mampostería y ladrillo, que cuenta con restos de origen románico, como su portada sur con molduras de diente de sierra. En la portada norte se encuentra una entrada tapiada y unos arcos de ladrillo de estilo mudéjar.



Aquí, en la explanada de la iglesia, y aprovechando los escalones de entrada a la misma, hicimos la foto del grupo expedicionario. Lamentablemente, me quedé fuera de la toma. En otras ocasiones suele ser el guía el que hace la instantánea, previa indicaciones técnicas de quien suscribe estas líneas, pero en esta ocasión, nuestro guía Javier, tenía lesionada, vendada y en cabestrillo, su mano diestra, de modo que no pudo ejercer de fotógrafo, y me quedé fuera de la foto; en fin, no creo que se pierda mucho para la historia…


Hicimos en último lugar, cerca ya de las tres de la tarde y antes de sentarnos para almorzar, la visita tal vez más interesante

Ermita de la Vera Cruz


La ermita, catalogada como Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en 1924, contaba con destacadas pinturas románicas en su cabecera que fueron trasladadas en 1947 al Museo del Prado en Madrid. Está construida en calicanto con alguna parte en sillería. Entre las escenas que se mostraban se hallaban la creación del hombre, el pecado original, Cristo en majestad rodeado de los evangelistas, ángeles, la Virgen y un obispo.


Aquí, en la ermita, disfrutamos de la proyección de un vídeo con la historia de las pinturas y pudimos admirar las impresionantes reproducciones de las mismas que se encuentran en la actualidad en los muros de la ermita.

Nuestro almuerzo

Pasadas las tres de la tarde nos sentamos a comer en un amplio restaurante, prácticamente colindante con la Ermita de la Vera Cruz. Disfrutamos de un fantástico caldo de primero, al que siguieron unas morcillas de Burgos y chorizos, ensalada y para rematar como plato principal, cordero asado, realmente exquisito. De postre se podía elegir entre helado, tarta de San Marcos y fruta. Acabamos el almuerzo con el consabido café, así como infusiones.

La comida y la sobremesa fue más que larga, señal de que todos nos encontrábamos a gusto, pues cuando nos levantamos de la mesa, el reloj pasaba de las cinco y media de la tarde. Habíamos disfrutado de un día, frío y nublado, pero perfecto para una visita que degustamos con auténtica fruición.


Subimos al autobús, al frente del cual se encontraba un perfecto chófer, Pedro, y arrancamos hacia Madrid cerca ya de las 18:00 horas. Curiosamente, durante unos segundos nos acompañó en vuelo paralelo al autobús una gran ave, casi con toda seguridad un buitre.

Llegamos a la villa y corte poco antes de las ocho de la noche. Quien escribe estas líneas se apeó del autobús despidiéndose apresuradamente del amigo Pedro y de los compañeros próximos, y tras viaje en Metro y Cercanías estaba en casa cerca ya de las nueve de la noche.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas de Madrid, 20 de enero de 2018