sábado, 29 de abril de 2017

ZAMORA Y LOS ARRIBES DEL DUERO


Miércoles, 19 de abril

Un nuevo viaje con la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. En esta ocasión vamos a disfrutar de una excursión de tres días de duración con la pernocta de dos estadías en Zamora. Vamos a visitar las ciudades de Tordesillas, Zamora, Miranda de Douro en Portugal con un hermoso recorrido por los Arribes del Duero, frontera hispano lusa, San Pedro de la Nave y finalmente Toro.

Como siempre hago, indico los datos técnicos de las fotografías de este relato. Todas ellas fueron realizadas con una Leica M9-P y un solo objetivo Leica, Elmarit 28mm f/2,8.

El autobús se pone en marcha a las puertas de nuestra sede en Alberto Alcocer 2, Madrid, a las 08:05 horas. El retraso de 5 minutos se debe a la ausencia de dos viajeras que una vez contactadas vía telefónica, aducen que tristemente se habían olvidado de que el viaje se iniciaba hoy. Al volante del autobús Mercedes va Daniel, que nos conducirá con una gran suavidad en la excursión. Nos acompaña durante los tres días la guía Mila.

Hoy no vienen con nosotros las compañeras del grupo de Viajes, Elena y Maribel, ambas con algún problema de salud. Esperamos y deseamos que para el próximo viaje a Cantabria y el País Vasco, a finales del próximo mes de mayo, ya estén totalmente recuperadas.

Tras una parada técnica a las dos horas aproximadamente de iniciar el trayecto, arribamos a la ciudad de Tordesillas.

TORDESILLAS


Municipio de la provincia de Valladolid, 9.000 habitantes en 2016, famoso entre otros hechos históricos por ser el lugar donde se plasmó el llamado Tratado de Tordesillas que firmaron España y Portugal bajo los auspicios del Papa Alejandro VI en 1494 por el cual españoles y portugueses se repartían en cierto modo todo un continente.


En nuestra época, Tordesillas ha sido noticia por una controvertida festividad, el llamado “Torneo del Toro de la Vega”, tradición taurina que se lleva celebrando desde la Edad Media. Como podemos ver por la foto que incluyo, el Toro de la Vega tiene su propio monumento en la ciudad.


Recorrimos Tordesillas aproximadamente durante una hora, hasta el mediodía, admirando no solo el palacete donde tuvo lugar la firma del Tratado que lleva su nombre, sino también sus calles con cuidados edificios.

ZAMORA


Continuamos viaje a Zamora donde llegamos poco después de las 13:00 horas. Nos alojamos en el Hotel NH Palacio del Duero, 4 estrellas, edificado en una antigua fábrica de la que aún queda en pie la chimenea, y está casi adosado a una preciosa iglesia románica, la de Santa María de la Horta, cuya construcción data de finales del siglo XII y es desde 1931 monumento nacional. Dada su proximidad al hotel, tuvimos ocasión de visitar de forma individual esta bonita iglesia.


En el hotel me dieron la habitación 102, realmente espléndida, con un amplio baño con ¡grifería tradicional! gracias a Dios.

A las 14:00 horas nos sentamos a disfrutar de nuestra primera comida en Zamora. En el comedor había varias mesas de 10 comensales. Ocupamos una que ya sería la nuestra para el resto de los días, tanto en cenas como en desayunos, sentándonos en ella Pedro, Pilar y Jorge, Victoria y Juan, Maribel y Paco, unos nuevos amigos, sevillanos, Antonia María y Luis y quien firma estas líneas.

Aproximadamente a las 16:00 horas iniciábamos nuestra visita a la ciudad de Zamora, cuyo nombre se cita en el Cantar del Mío Cid y en múltiples trovas del romancero. Primitivo poblado de los vacceos ibéricos, devino en ciudad importante de la Hispania Romana. Nos acompaña durante todo el recorrido una muy buena guía local, María José.


Como en otras ocasiones, hago uso de la Wikipedia para dar unas pocas referencias, sin querer abrumar, de esta bonita ciudad ubicada entre el centro y el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, cerca de la frontera con Portugal y a una altura de 652 metros sobre el nivel del mar.

El casco antiguo de la ciudad tiene la calificación de conjunto histórico-artístico desde 1973. El núcleo principal del mismo –con una disposición muy alargada y en buena parte circundado por murallas- se alza sobre una amplia meseta rocosa, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de “la bien cercada”.


En 2016 contaba con 63.000 habitantes. Dista 253 Km de Madrid y 83 de la capital del distrito luso vecino de Braganza, así como 55 de la ciudad fronteriza de Miranda do Douro.

Sobresale su conjunto de edificios románicos, formado por los 23 templos del término municipal y las 14 iglesias del casco histórico, datos que sitúan a Zamora como la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa, habiendo solicitado su declaración como Patrimonio Europeo.

Visitamos guiados por María José, una panorámica de la ciudad con el puente sobre el río Duero, así como el exterior de su castillo y desde las 16:30 hasta las 18:00 aproximadamente, la Catedral.

La Catedral de Zamora




Es el edificio más significativo de la ciudad, de estilo románico, del siglo XII, muy sencillo en sus formas. Tiene planta de cruz latina, tres naves de cuatro tramos y tres ábsides que fueron sustituidos por una cabecera gótica en el siglo XVI. La cúpula es, con su decoración exterior de escamas, el elemento más destacado del templo y un auténtico símbolo de la ciudad. Comparte con la Catedral Vieja de Salamanca, la Colegiata de Toro y la sala capitular de la seo de Plasencia, las llamadas cúpulas gallonadas.



Cuatro han sido los retablos mayores que ha tenido a lo largo del tiempo, el original románico que fue sustituido por uno de estilo gótico hispano-flamenco vendido en 1715 y sustituido por un altar barroco del escultor Joaquín Benito Churriguera, que sufrió daños con el terremoto de Lisboa de 1755 y fue reemplazado por el actual, de mármoles y bronce dorado, diseñado en estilo neoclásico por Ventura Rodríguez.




Todas estas circunstancias nos fueron explicadas de una forma muy amena y didáctica por María José.


Recorrido por la ciudad






Cuando abandonamos la catedral hacemos un recorrido por la ciudad con parada final en la Plaza Mayor a las 18:30. Durante el trayecto, me llaman la atención alguna que otra iglesia románica, el teatro Ramos Carrión, una calle con una cuesta realmente espectacular, y un monumento a Viriato,


algo que me sorprende, sobre todo porque nuestra guía María José nos indica que según algunas fuentes, Viriato era Zamorano, que contradice lo que de niño estudié en el bachillerato y que lo hacía “pastor lusitano”. Como es bien sabido, Viriato murió asesinado por los suyos, según la leyenda los ursaonenses Audax, Ditalcos y Minuros, a instancias de los romanos, en concreto Cepion. Cuando sus asesinos fueron a cobrar la recompensa que al parecer les habían ofrecido, Quinto Servilio Cepion les habría negado ésta con la ya famosa frase Roma traditoribus non praemiat, esto es, “Roma no paga a traidores”.




Pedro y yo acabamos la tarde sentados en una terraza de la Plaza Mayor donde nos tomamos unas tónicas y disfrutamos de un bien ganado reposo. El tiempo, que hasta ahora había sido espléndido, nos sorprendió con unas pocas gotas de lluvia esporádica, que no nos perturbaron gran cosa, pues seguimos sentados hasta cerca de las ocho de la tarde en que emprendimos el regreso al hotel, donde cenamos a las 21:00 horas en la misma mesa y con los mismos comensales con los que habíamos almorzado.

Jueves 20 de abril

Pongo el despertador a las 07:00, desayunamos todos a las 07:45. Pedro y yo lo hacemos en la mesa de costumbre con los mismos compañeros de viaje. A las 08:45 sale el autobús con dirección hacia Portugal. A las 10:00 estamos en Miranda do Douro.

MIRANDA DO DOURO

Ciudad portuguesa perteneciente al distrito de Braganza. Tiene una población de 7.500 habitantes limitando al nordeste y sureste con España. Su territorio se encuentra comprendido dentro del Parque Natural do Douro Internacional.


En la antigüedad perteneció al convento de Astorga (León), del que quedó influida cultural y lingüísticamente. En Miranda se habla junto al portugués el idioma mirandés, que es un habla derivada del dominio lingüístico asturleonés y que tiene carácter oficial siendo habitual la rotulación bilingüe.


Aquí en Miranda el grupo de 50 expedicionarios se dividió en dos fracciones, cada una de ellas con un guía local. Disfrutamos en un espléndido mirador de una primera visión de los Arribes del Duero, visitamos una pequeña iglesia de la que siento no recordar su nombre, un muy interesante y cuidado museo etnográfico y por último la catedral.


La catedral es un templo católico sede de la diócesis de Bragança-Miranda. La construcción de la iglesia comenzó en 1522 y se terminó en la última década del siglo XVI. Es el templo más grande de la región de Tras-os-Montes y fue declarada Monumento Nacional de Portugal en 1910.

LOS ARRIBES DEL DUERO


A las 12:15 estamos en el barco para efectuar el recorrido por el Duero. Toda la expedición, así como otros pasajeros, subimos a un barco especial que va a realizar el trayecto entre dos inmensas paredes rocosas que acarician el curso del río.


El Parque Natural de Arribes del Duero es un espacio natural protegido del noroeste de la provincia de Salamanca y sudoeste de la provincia de Zamora, junto a la frontera portuguesa.

Arribes, arribas y arribanzos son los vocablos leoneses utilizados para denominar la geomorfología que presentan diversos ríos de esta zona, entre ellos el Duero. Este territorio se caracteriza por una depresión de altitud más baja y otra más elevada, siendo los arribes las pendientes escarpadas que se sitúan a ambos lados del río y que en algunos casos sobrepasan los 200 metros de altura.


En casi toda la zona protegida, los encajonamientos de los cursos fluviales de los ríos Duero y Águeda hacen de frontera natural entre España y Portugal. La Junta de Castilla y León incorporó este territorio a su red de parques naturales en 2002. El gobierno portugués ya había hecho lo mismo por su parte en 1998 bajo el nombre de parque natural del Duero Internacional.


Los grandes desniveles de su orografía y el alto caudal del Duero convierten a esta zona en uno de los puntos de mayor potencial hidroeléctrico de toda la península ibérica. Por ello se fueron construyendo una red de presas y embalses conocida como Saltos del Duero. Su peculiaridad orográfica es además la razón de la existencia de un inusual microclima mediterráneo que contribuye a la diversidad vegetal y convierte al parque en un lugar idóneo para el refugio de la fauna salvaje, especialmente para las aves.


Durante el curso del viaje hacemos una parada en una zona ubicada en el lado español y allí, nuestra guía portuguesa/española, Laura, nos informa sobre las diversas variedades de la flora y fauna de la zona, así como de la historia más reciente de la misma, en la cual no faltan los contrabandistas y sus diversas leyendas. Debo señalar que durante todo el trayecto, Laura nos fue documentando puntualmente de los lugares por donde transcurría el barco, haciéndolo en portugués y español, pasando de una lengua a otra de una forma muy natural, perfecta, con una dicción impecable y un tono de voz insuperable. Un auténtico lujo.


El recorrido acaba sobre las 13:30 y a continuación, tras el desembarco pasamos a degustar una variedad de vinos, entre ellos el famoso oporto. Luego nos dirigimos a una explanada donde se nos hizo una demostración con aves rapaces, búhos, lechuzas… francamente interesante.


A las 14:30, finalizado el espectáculo nos dirigimos en el autobús a almorzar. Lo hicimos en el restaurante Miradouro, con entremeses portugueses de entrada, un excelente bacalao dorado y un plato de carne. Curiosamente, las mesas aquí también eran de 10 comensales, de modo que nos sentamos los mismos compañeros habituales.

Sobre las 16 horas acabamos el almuerzo y tuvimos una hora de asueto para compras, algo que hicieron con fruición bastantes excursionistas. A las 17:15 iniciamos el regreso hacia Zamora, pero antes íbamos a disfrutar de una joya gracias al buen hacer, como ya es habitual, de nuestro compañero del grupo de Viajes Jorge.

SAN PEDRO DE LA NAVE

La joya de la que hablo es la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave. Aquí llegamos sobre las 18:00 horas y es el emplazamiento perfecto para realizar la foto del grupo.


La iglesia se encuentra situada en la localidad de El Campillo, en la provincia de Zamora, a unos 20 Km de la capital. Fue declarada Monumento Nacional en 1912.

El templo se remonta a fines del siglo VII, es decir, antes de la conquista musulmana, por lo que puede tratarse de una de las últimas obras del arte visigodo. Originariamente tuvo su emplazamiento a orillas del río Esla, pero al construirse el embalse de Ricobayo, hubiera quedado sumergido en sus aguas, por lo que a iniciativa de Manuel Gómez-Moreno, se decidió su traslado piedra a piedra a la actual ubicación. Esta operación se llevó a cabo entre los años 1930 y 1932 bajo la dirección del arquitecto Alejandro Ferrant Vázquez.


El templo presenta la orientación litúrgica habitual con una ligera desviación. De estilo visigótico, como ya ha quedado dicho, siglo VII, su primera traza respondió a una planta de cruz griega, si bien luego se trazaron las dos naves laterales que le confieren el aspecto final híbrido entre la planta basilical y la cruciforme. Posee además una estancia a cada lado del Presbiterio. El conjunto de todo ello viene a componer una planta rectangular de 16,80 m por 11,20 m del que sobresalen tres capillas: la del cabecero que forma un Ábside rectangular y otras dos en los extremos del transepto.


El exterior fue realizado con sillería arenisca amarilla de talla regular, bien cortada y asentada en hiladas de gran regularidad, muy bien aparejadas ¡sin uso de argamasa!


Permanecimos admirando esta auténtica joya, cuya historia, sobre todo el traslado, efectuado piedra a piedra, nos impresionó, hasta las 18:30 que iniciamos nuestro regreso hacia el hotel. Sé que soy muy reiterativo en volver a decir que admiramos este maravilloso templo gracias al buen hacer de Jorge, pero no me cansaré de repetirlo.

Llegamos a Zamora poco después de las 19:00 horas. Tras pasar por la habitación, quedo con Pedro a las 19:30 y nos vamos de nuevo dando un paseo hasta la Plaza Mayor donde nos sentamos a tomar otras tónicas, igual que ayer, y a disfrutar del descanso bien merecido mientras comentamos los estupendos avatares del día. Al regreso al hotel entramos en la iglesia de la Horta.

La cena, también hoy, tuvo lugar a las 21:00 sentándonos a la mesa los diez habituales.

Viernes, 21 de abril

Pongo el despertador a las 07:00, igual que ayer. Todo el grupo efectúa el desayuno a las 07:45, a las 08:45 estamos todos en la puerta del hotel con las maletas ya preparadas y poco antes de las 09:00 parte el autobús hacia Toro, nuestra última etapa del viaje.

TORO


Toro, a 40 Km de Zamora con 9.000 habitantes en la actualidad, es una ciudad monumental, que es reflejo de su notable papel histórico, de especial relevancia entre los siglos XII y XVI, en la que fue sede real y lugar de celebración de Cortes. En 1476 se libró bajo sus murallas la decisiva batalla entre las tropas de Isabel la Católica y las de Juana la Beltraneja.


Su casco histórico acoge auténticas joyas monumentales, entre las que destaca la Colegiata de Santa María la Mayor. En sus calles se percibe la imbricación de distintas etapas de su desarrollo histórico, siendo aún identificable la traza y los elementos clave de la estructura urbana fundacional, junto con el de otras etapas posteriores de su desarrollo. Otro de los elementos clave en la configuración de su estructura urbana es su emplazamiento sobre un accidente orográfico significativo, consistente en una considerable elevación del terreno y su ubicación próxima al río Duero.

Colegiata de Santa María la Mayor



Llegamos a Toro a las 10:00 horas, y de inmediato procedimos a visitar en su exterior su famosa Colegiata, paseando por sus alrededores hasta las 10:30 en que nos abrió sus puertas y pasamos al interior de la misma. Aquí, la guía Mila nos distribuyó unas audioguías de la iglesia, que todos utilizamos en nuestro recorrido por el templo.



La Colegiata, del siglo XII es románica y gótica. La inspiración de este templo es la Catedral de Zamora, que también influyó en el diseño de otras construcciones, como es el caso de la Catedral Vieja de Salamanca. Es una de las edificaciones más características del románico en su fase de transición. El cimborrio gallonado de esta colegiata se enmarca dentro de un grupo conocido como cimborrios leoneses, formado, además, por los de las catedrales de Zamora, Plasencia y Vieja de Salamanca. Las obras se extendieron más de lo normal en el tiempo, ya que fueron llevadas a cabo entre el último tercio del siglo XII y mediados del XIII.


En la sacristía está el famoso cuadro de la Virgen de la Mosca, del siglo XVI, así como un calvario de marfil único en España, una custodia de plata que estuvo hasta hace muy pocos años en Londres, y un excepcional Cristo de carey.


Pero sin lugar a dudas, la joya del templo es su famoso Pórtico de la Majestad.

El Pórtico de la Majestad es un elemento arquitectónico religioso que constituye la antigua puerta principal de la Colegiata. Es la puerta del mediodía del edificio siendo uno de los testimonios decorativos más importantes de la zona.


Fue construida en el reinado de Sancho IV de León y Castilla (1284-1295). Narra la vida de la Virgen, de Cristo y el Juicio Final. En la sexta arquivolta aparecen 18 músicos colocados en la línea imaginaria que separa el espacio entre la representación de la vida de la Virgen y la del Juicio Final, por lo que podría asociarse a uno u otro tema.

Su importancia no solo radica en la belleza de los elementos con que cuenta, sino que es uno de los pocos que conserva la policromía original, como podemos observar en la foto que inserto. Fue descubierta en los trabajos de restauración que se llevaron a cabo en este elemento gótico entre los años 1980 y 1990 y desde entonces se ha convertido en un museo, (donde pudimos contemplar un estupendo vídeo didáctico) y ha sido tratada para mejorar su conservación. Desde mi modesto punto de vista, una auténtica maravilla. Este Pórtico merece por sí solo una excursión a Toro.

Degustación de quesos y visita a una bodega

Cuando finalizamos nuestra visita a la Colegiata de Santa María, todo el grupo se trasladó a una factoría de elaboración de quesos, donde tuvimos una degustación, y a su término nos desplazamos a una bodega de la zona, que recorrimos bajo los auspicios de un experto enólogo.

Finalizamos la jornada con una excepcional comida en el restaurante El Chivo, donde degustamos una entrada de cecina de la región, un bacalao desmenuzado realmente fuera de serie y para finalizar una carrillada. Nos sentamos a una mesa de seis, Pedro, Maribel, PacoLuis, Antonia María y quien escribe estas líneas.

Poco después de las 16:00 iniciamos el regreso a Madrid, donde llegamos tras un plácido recorrido a las 18:30. Tomé un taxi en la Plaza de Cuzco y poco después de las siete de la tarde estaba en casa. Creo que puedo decir que hemos disfrutado de una excursión realmente bonita tras visitar unos lugares admirables, que en mi caso concreto gocé muchísimo, pues no conocía ninguno de los sitios que visitamos.

Juan José Alonso Panero


Las Rozas de Madrid, 28 de abril de 2017

martes, 21 de febrero de 2017

CONSUEGRA Y TOMELLOSO


El jueves 16 del corriente mes de febrero, me desplacé en unión de mi amigo Pedro a las ciudades de Consuegra (Toledo) y Tomelloso (Ciudad Real). La excursión estaba organizada, como en otras ocasiones, por la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. Al frente de la misma se encontraban los miembros del Grupo de Viajes, en concreto Elena, Maribel, Jorge y Pilar, recayendo en esta ocasión en Jorge y Pilar, así como Maribel, los planificadores del viaje, el éxito del mismo, ya que resultó perfecto. Antes de que se me olvide, y en esta introducción, deseo mencionar que me produjo gran alegría el encontrarme con otros miembros de la Hermandad con los que hacía tiempo que no coincidía, como Victoria y Juan, así como Trini.

El autobús partió desde nuestra sede en Alberto Alcocer a las 09:00 de la mañana con puntualidad suiza. Recorrimos los 130 Km que separan Madrid de Consuegra en una hora y media. Durante el trayecto, nuestra Vocal de Cultura, Maribel, nos habló de las visitas que íbamos a efectuar y en concreto, nos leyó el capítulo del Quijote dedicado a la batalla de Don Quijote con los Molinos de Viento.

A las 10:30 nos encontrábamos haciendo una parada técnica en la ciudad de Consuegra, y una vez finalizados los cafés de costumbre iniciábamos la visita propiamente dicha, en la que íbamos a disfrutar de un recorrido por los Molinos de Viento y el Castillo.


Como hago siempre, indico la ficha técnica de las fotografías. Todas ellas fueron tomadas con una Leica M9-P y dos objetivos Leica, Summicron 50mm f/2 y Elmarit 28mm f/2,8.

CONSUEGRA


El término Consuegra se deriva de la antigua ciudad pre-romana de Consabura, que significa “la confluencia del río Sabo”. Sabo sería el antiguo nombre del río Amarguillo. De su nombre romano proviene el gentilicio de la ciudad: consaburense.

Consuegra, enclavada en la provincia de Toledo, cuenta con una población de 10.000 habitantes y su economía es básicamente primaria, destacando en su agricultura el cultivo del cereal, la vid y el olivo, así como explotaciones ganaderas. La industria es sobre todo del textil y la madera. El sector terciario se basa fundamentalmente en el turismo y la restauración.

Son varios los atractivos turísticos que depara Consuegra. Desgraciadamente la esclavitud del tiempo nos iba a circunscribir tan solo a dos de ellos, los Molinos de Viento y el Castillo, quedándose en el tintero, por ejemplo, la hermosísima iglesia de San Juan Bautista, de estilo mudéjar construida en el siglo XVI, que se destaca de manera diáfana en la foto panorámica que incluyo de Consuegra y que está realizada desde la cima donde se encuentra el Castillo y los Molinos.


Disfrutamos en nuestra visita, que iniciamos a las 11:00, de un guía estupendo, Javier, previamente contactado por el Grupo de Viajes de la Hermandad. Javier nos explicó que los Molinos de Viento funcionaron hasta 1955, y a mediados de los años 60 del pasado siglo, el Ayuntamiento de Consuegra adquirió los 12 molinos que aún existían, así como el Castillo y procedió a su restauración.

Los Molinos de Viento




Los Molinos que aún existen, alineados todos ellos sobre el cerro Calderico, son 12, como ya hemos apuntado, datan del siglo XVI y todos ellos tienen un nombre y una característica concreta: Bolero, donde se encuentra la oficina de turismo y se conserva el moledero de trigo; Mambrino, Sancho, que conserva la maquinaria del siglo XVI y se usa en la Fiesta del Azafrán; Mochilas, Vista Alegre, Cardeño, donde se aloja una casa deshabitada; Alcancía, Chispas, Caballero del Verde Gabán, que cuenta con numerosas versiones de El Quijote; Rucio, que presenta una exposición de vinos; Espartero, dedicado a la artesanía toledana y Clavileño.




Visitamos el molino Bolero, y aquí, Javier nos explicó el funcionamiento de los molinos de una forma muy didáctica. Yo, en concreto, me enteré, por ejemplo, que la techumbre del molino se gira mediante un gran travesaño situado en el exterior, orientando las aspas en la dirección del viento.


Desde el maravilloso emplazamiento de los molinos, 7 de ellos a un costado del castillo, y los 5 restantes al otro lado, pude realizar unas cuantas fotografías, tanto de los molinos, como del propio pueblo de Consuegra.

El Castillo


Una vez finalizada la visita a los Molinos, efectuamos la del Castillo.

Aprovecho la facilidad que proporciona la Wikipedia para dar unas pequeñas pinceladas sobre el Castillo de Consuegra.


En el lugar donde se alza hubo un asentamiento celtíbero, probablemente carpetano. Hay historiadores que sostienen que fue el emperador Trajano quien construyó la fortaleza, aunque la primera documentación existente data la construcción del Castillo durante el Califato de Córdoba en el siglo X.


En 1083 el rey Alfonso VI se hace con el Castillo como dote en su matrimonio con la reina Zaida, aunque vuelve a perderlo, pasando de unas manos a otras en los años siguientes. En 1097, luchando contra los Almorávides muere en el castillo Don Diego Rodríguez, hijo del Cid Campeador. En 1098 las tropas cristianas son derrotadas de nuevo, desposeyendo Alfonso VI a la población del título de ciudad que hasta entonces ostentaba. En 1099 los musulmanes se retiran definitivamente de Consuegra saqueando la villa.


En 1183 fue cedido por Alfonso VIII a la Soberana Orden Militar de San Juan de Jerusalén, con el fin de afianzar las fronteras con los musulmanes, siendo cabeza del Gran Priorato de la Mancha.

Posee una doble línea de murallas, tres torreones, una torre albarrana y un adarve exterior.


Durante la Guerra de la Independencia Española, en 1809, fue tomado por las tropas francesas, quienes establecieron en él una guarnición, que duró hasta la rendición francesa en 1812.

En 1962, el Castillo, que como parte de la desamortización de Mendizábal de 1836 había pasado a manos particulares, es cedido al Ayuntamiento, que en 1985 comenzó un periodo de rehabilitación, con la creación de la Escuela Taller, cuyos trabajos aún continúan hoy.


Visitamos el Castillo de una forma pormenorizada, recorriendo todas sus estancias, en algún caso con cierta peligrosidad y casi siempre con “dificultades técnicas”, tales como subida y bajada de escaleras.


A las 13:00 horas llegó a su fin nuestra visita a Consuegra e iniciamos el camino hacia Tomelloso, donde estaba programado nuestro almuerzo y una visita al museo de Antonio López Torres.

TOMELLOSO

Tomelloso, gentilicio tomellosero, se encuentra a 189 Km de Madrid y cuenta con 37.000 habitantes. Está situado al noreste de la provincia de Ciudad Real y en el centro geográfico de la región natural de La Mancha, siendo el municipio con mayor población de la comarca.

Tradicionalmente, gran parte de la población laboral de Tomelloso se dedicaba a la agricultura, siendo especialmente significativo a lo largo de su historia el cultivo de la vid, aunque se han producido cambios importantes.

Durante mucho tiempo se prestó más importancia a la cantidad de sus vinos que eran mayoritariamente utilizados para la destilación de alcoholes, mientras que en la actualidad, bodegas y cooperativas tienen como objetivo prioritario la calidad, se utilizan las últimas tecnologías en su elaboración y se abren nuevos mercados tanto en España como en otros países. No obstante, este sector ha perdido fuerza en beneficio de los sectores industrial y de servicios, de tal forma que en la actualidad, Tomelloso se ha convertido en un gran pueblo industrial, donde destacan las industrias metalúrgicas, textil y de alimentación (derivados de la uva, industria quesera, cárnicas, etc.).

Antes de seguir adelante no puedo reprimir una pequeña digresión. En mis años jóvenes siempre asocié Tomelloso al jefe de su policía municipal, Manuel González, alias Plinio, y su fiel colaborador, el veterinario Don Lotario. La feliz creación de Francisco García Pavón, tomellosero de pro, hizo mis delicias lectoras en novelas como El reinado de Witiza, El rapto de las sabinas, Las hermanas coloradas, o Una semana de lluvia.


Llegamos a Tomelloso poco después de las 14:00 horas, y a las 14:30 estábamos sentados los 48 expedicionarios en dos grandes mesas del restaurante Marquinetti.

Nuestro almuerzo


Debo confesar que nuestra colación fue realmente atípica. ¿Quién podía sospechar que íbamos a comer, en pleno corazón de La Mancha, en una pizzería ganadora de varios premios a nivel mundial? Pues eso es lo que hicimos fenomenalmente. La elección de Marquinetti fue todo un acierto que hay que atribuir a nuestro compañero del Grupo de Viajes, Jorge. Tanto los entrantes que disfrutamos, típicamente italianos, como las tres variedades de pizzas que degustamos, elaboradas con una masa sensacional, así como los postres fueron realmente insuperables.


Tras los cafés e infusiones, y una larga sobremesa, a las 17:00 horas bien pasadas iniciamos nuestro camino a pie para visitar nuestra última atracción del día.

Museo de Antonio López Torres


Si la elección de Marquinetti fue toda una sorpresa, el museo de Antonio López Torres no le va a la zaga. Antes de seguir adelante, debo confesar que, casi con toda seguridad como el resto de los viajeros, todos sabíamos y habíamos oído hablar del famoso Antonio López, de segundo apellido García, sobrino de nuestro Antonio López Torres, pero de éste último, estoy casi seguro, la inmensa mayoría desconocíamos hasta de su existencia. Probablemente, la fama, más que merecida, alcanzada por Antonio López García, ha opacado la figura, enorme, de su tío, que fue profesor de su sobrino en sus inicios en la pintura.


¿Quién fue Antonio López Torres (1902-1987)? Fue un pintor realista nacido en Tomelloso. Para plasmar una sucinta biografía, me sirvo del brillante folleto sobre el Museo que lleva su nombre editado por el Exmo. Ayuntamiento de Tomelloso.

Nuestro pintor empieza desde muy joven a dibujar y pintar los temas que le rodean, sintiendo desde niño la necesidad del contacto directo con la naturaleza: “No me gustaba dibujar copiando; me gustaba dibujar interpretando”, comentaría años después. Animado por el pintor Don Ángel Andrade comienza la carrera de Bellas Artes en 1925, primero en Ciudad Real, trasladándose un año después a la Escuela Central de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde acaba sus estudios en 1931, obteniendo el título de Profesor de Dibujo.

Realiza su primera exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1935. En el año 1940 obtiene la Beca “Conde de Cartagena”, convocada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, para ampliar estudios en Italia, pero la situación bélica mundial le obliga a disfrutar la misma en Palma de Mallorca.


Dedica su vida a la pintura compaginando la docencia, como Profesor en distintas Escuelas de Arte y Oficios, con su labor artística, y en 1972, año de su jubilación, liberado ya de sus obligaciones académicas, se instala definitivamente en Tomelloso alcanzando entonces la plenitud de su pintura. Supo plasmar en sus cuadros, como muy pocos consiguen, la luz, el espacio aéreo y la temperatura.

Muere en su Tomelloso natal, el 15 de noviembre de 1987, un año después de la inauguración del Museo que lleva su nombre.


En cuanto al Museo en sí, surge tras el deseo expreso de Antonio López Torres de donar su obra al pueblo de Tomelloso. El Ayuntamiento de la ciudad asume el compromiso de construir un Museo que albergue la obra donada por el pintor. El proyecto es encargado a los arquitectos Don Fernando Higueras y Don José Benito Román. El 19 de abril de 1986, el dramaturgo Don Francisco Nieva, gran amigo y admirador de López Torres, pronuncia el discurso de inauguración del Museo que lleva su nombre.

El Museo alberga la colección permanente de la obra del insigne pintor de Tomelloso, con un total de 65 óleos y 41 dibujos que se distribuyen en dos salas. Esta instalación cuenta además con una amplia sala para exposiciones temporales y un Auditorio con un aforo de 250 localidades.


Los componentes de la excursión comenzamos la visita al Museo sobre las 17:30 y fuimos introducidos en los secretos del mismo, así como en la vida de Antonio López Torres por una excelente guía, que nos indicó, entre otras cosas, que las obras expuestas en este Museo son una parte muy importante de la pintura que elaboró Antonio López Torres, que siempre fue reacio a introducirse en los circuitos comerciales del arte, y que prefirió regalar sus obras antes que vender su producción. Por ello, atesoró una parte muy importante de lo que pintó y dibujó durante su vida, y que hoy podemos admirar en este Museo.


Recorrimos el Museo en sus dos plantas, la de entrada con los dibujos, y la superior con los óleos. Realmente insuperable la obra de nuestro pintor. Como nos dijo Maribel, nuestra Vocal de Cultura en la Hermandad, a Antonio López Torres también se le conoce como “el Sorolla de secano”. Espléndido, maravilloso. Dejo en mi relato alguna fotografía de su obra, que en cualquier caso no hace honor a la realidad, pero animo a mis lectores a una visita, por cierto gratuita, del Museo. No se arrepentirán.

A las 18:30 iniciamos nuestro regreso a Madrid a donde arribamos cerca ya de las 21:00 horas. Con suerte en los enlaces de la línea 10 de Metro y la estación de Cercanías de Príncipe Pío, a las 21:45 estaba en casa, satisfecho y muy contento de la estupenda excursión que habíamos disfrutado.

Juan José Alonso Panero


Las Rozas de Madrid, 20 de febrero de 2017