viernes, 15 de junio de 2018


LA RIBERA SACRA


La verdad es que no sé cómo comenzar este relato de un nuevo viaje con la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda. Podría decir sin temor a equivocarme que fueron cinco días pasados por agua, pero sinceramente, aunque el aserto es cierto, no sería toda la verdad. La verdad es que fueron unos días estupendos, con la molestia de la lluvia, unas veces más y otras menos, donde recorrimos unos parajes realmente preciosos y visitamos unas ciudades, que en mi caso, como Orense y Lugo, no conocía. Siguiendo en primera persona no puedo dejar de mencionar, aunque todo llegará a su debido tiempo, nuestro paso por Astorga, mi ciudad natal y origen de mi familia por ambas ramas, tanto los Alonso como los Panero.

Sin más preámbulo, entro en materia, citando en primer lugar como hago siempre, la parte técnica de las fotos. Todas ellas fueron hechas con una Leica M9-P digital con un solo objetivo Leica Elmarit 28mm f/2,8, excepto las de Astorga, que datan de 2010 y fueron realizadas con una Contax G2 analógica con un objetivo Carl Zeiss Biogon 21mm f/2,8.


En cuanto a la documentación para la parte cultural de este relato, me he basado fundamentalmente en dos fuentes, la guía verde Michelin de España y la Wikipedia; en este último sitio, puede, quien lo desee, ampliar en mucho lo que aquí cuento.

La Ribera Sacra

La Ribera Sacra es una zona que comprende las riberas de los ríos Cabe, Sil y Miño, en la zona sur de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de Orense.


El topónimo en gallego “Ribeira Sacra” podría proceder de la Edad Media y, en un principio, se pensó que el origen de su denominación estaría en el latín “Rivoira Sacrata” y que podría responder a la gran cantidad de monasterios y templos ubicados en los monumentales cañones y escarpadas laderas que jalonan la zona. Actualmente se pueden visitar 18 monasterios en los que cabe destacar el recientemente creado Parador de Santo Estevo de Ribas de Sil, donde pernoctaremos los viajeros de esta excursión las dos primeras noches.
La Ribera Sacra es especialmente conocida por sus tesoros naturales y biológicos, constituyendo un vastísimo ecosistema de gran variedad y riqueza. Como denominación de origen son muy estimados sus vinos, muy recurridos en la gastronomía gallega. Las viñas, que se pueden contemplar siguiendo el curso del río, están dispuestas en un sistema de escalones de piedra a lo largo de la ribera, y datan de la época romana.

Lunes, 4 de junio de 2018

La expedición al completo, 34 viajeros, 30 mujeres y solo ¡4 hombres! salimos de nuestra sede de Madrid en Alberto Alcocer a las 08:00 horas. Viajo con mi amigo Pedro, y hay algunos compañeros habituales, como los del grupo de Viajes, Pilar y Jorge, echando de menos en esta ocasión a Elena y Maribel que por diversos motivos no forman parte de la expedición. También viajan Merche, Carmina… Con Pilar y Jorge, además de Manolo y Gracia, compartiríamos mesa en la mayoría de las ocasiones. Nos acompaña también, lo hará durante todo el viaje, Mila, una estupenda guía de la Agencia Idea Tours, que ya estuvo con nosotros en nuestro desplazamiento a Zamora y los Arribes del Duero en abril del pasado año, http://jjalonsopanero.blogspot.com/2017/04/zamoray-los-arribes-del-duero.html y al volante del autobús Michel, un joven conductor que demostrará una pericia sin igual durante todo el viaje; realmente fuera de serie Michel, que además tiene el plus añadido de ser “madridista”, de modo y manera que pudimos comentar, entre otras cosas, la reciente victoria del Real Madrid en Kiev consiguiendo su 13ª Copa de Europa.

Hacemos una parada logística cerca de Tordesillas en la vía de servicio, donde reponemos fuerzas con unos cafés y vamos a los baños.

Puebla de Sanabria


Seguimos nuestro camino y arribamos a Puebla de Sanabria. Aquí no puedo dejar de recordar que este fue el primer lugar que visité hace ya cinco años con la Hermandad http://jjalonsopanero.blogspot.com/2013_08_01_archive.html.



Hoy, recorremos sus calles y hacemos tiempo hasta la hora del almuerzo, que estuvo compuesto por judiones con chorizo, filetes de carne con salsa de roquefort y tarta de queso, vino tinto y agua. Tras deambular de nuevo por el pueblo durante un corto espacio de tiempo, reiniciamos nuestro viaje a las 15:00 horas.

Monasterio de Santo Estevo


Llegamos al monasterio/parador de Santo Estevo (San Esteban en castellano) a las 17:30 bajo una lluvia fina pero constante. Aquí me han adjudicado la habitación 229, magnífica sin lugar a dudas. Recorro con Pedro las instalaciones del parador deleitándonos en sus maravillosos claustros. ¿Qué decir de Santo Estevo? Para describirlo hago uso de la página web de Paradores, así como la Wikipedia:


En el corazón de la Ribera Sacra, espacio natural de original belleza en el interior de Galicia, donde se encuentran los ríos Miño y Sil, se esconde entre un gran manto de verde arboleda el Monasterio de Santo Estevo, convertido hoy en un precioso Parador. Se cree que el origen del monasterio se remonta a los siglos VI y VII. En él se aprecian claramente los estilos barroco y románico, con tres impresionantes claustros, uno románico, uno gótico y otro renacentista. La belleza y monumentalidad del edificio han hecho que fuera declarado Monumento Histórico Artístico en 1923.


Tuvimos a las 20:30 una maravillosa cena compuesta por crujiente de vieiras con salsa de cebollas y pimentón, crema de espárragos verdes con mouse de cebreiro al vapor, lomo de merluza al horno sobre patata encebollada y salsa de albariño, francamente bueno, y de postre mouse de limón con mermelada de ciruela mango y castañas en almíbar. Vino blanco y tinto, agua e infusiones. Por mi parte, tomé un poleo.


Martes, 5 de junio de 2018

Cañones del río Sil

Hemos salido del Parador a las 09:00. Antes de seguir adelante y a fuer de repetirme, debo decir que nos llovió durante todo el día, en alguna ocasión torrencialmente, como en el caso de nuestro paseo por los cañones del río Sil, donde tuvimos que permanecer todo el recorrido en el interior del catamarán y fue materialmente imposible tomar fotos, razón por la cual no aporto ninguna a esta historia.

No obstante la lluvia, lo que pudimos atisbar a través de las cristaleras del barco, era realmente impresionante, en su grandiosidad y frondosidad en cuanto a la naturaleza. Lástima que el día no acompañara.

Orense


Cuando acabamos el recorrido por el río nos dirigimos a Orense, donde comimos. Había tres platos de 1º y tres de 2º para elegir. Yo elegí melón con jamón; otros compañeros optaron por tallarines o ensalada de queso y de atún. De segundo había jarrete de ternera que fue mi elección, y además churrasco y dorada. De postre crema con albaricoque y mango.


Después de la comida sobre las 16:15 fuimos a visitar la ciudad de Orense bajo la tutela de un guía local estupendo, Pepe.


Orense es el tercer municipio gallego por población después de Vigo y La Coruña con 106.000 habitantes en 2016. La atraviesa el río Miño.



El origen de la ciudad es romano, aunque existen dudas sobre la etimología del topónimo Orense. La primera teoría señala que fue bautizada por los romanos posiblemente como “la ciudad del oro” (Auriense) por su enorme abundancia de este metal. Otra teoría postula que el nombre de la ciudad proviniera del latín aquae urente (“aguas abrasadoras”) por sus conocidas fuentes de aguas termales conocidas como Burgas (nombre derivado del latín burca que significa pila).


Recorrimos toda la ciudad, llovía y llovía, pero Pepe nos fue explicando muy bien las diferentes zonas importantes por donde anduvimos, como las Burgas, que como ya se ha dicho, es un manantial de agua termal que mana a 65º, y por último nos dirigimos a la catedral.

La catedral de Orense, dedicada a San Martín, es el principal monumento religioso de la ciudad. Fue edificada en los siglos XII y XIII. Actualmente está considerada como Bien de Interés Cultural y Monumento histórico-artístico desde 1931.



Es uno de los grandes templos románicos de España y una de las construcciones culminantes de la Edad Media en Galicia. Los añadidos posteriores –que no desfiguran su fundamental unidad- constituyen una variada muestra de los diferentes estilos de épocas sucesivas (románico, gótico, renacentista, barroco, neoclásico y actual).


En el Altar Mayor destaca su magnífico retablo gótico, obra de Cornelius de Holanda en el siglo XVI, así como las rejas del presbiterio y del coro, también del mismo siglo.


Pero indudablemente, la joya de la Catedral es el Pórtico del Paraíso, la gran entrada occidental, que reproduce, de manera simplificada, la estructura del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, conservando en el caso del pórtico de Orense su policromía original, siendo junto con La Guardia en Álava y Toro en Zamora los únicos policromados existentes en España.

Por fuera, y esto ya son palabras mías, la catedral no parece gran cosa, pero por dentro impresiona, como el retablo del altar mayor, una capilla espectacular de la que no recuerdo su nombre y donde nos dijo Pepe que se casaban los orensanos, y por último el Pórtico del Paraíso, espectacular arcada policromada como ya se ha dicho.


Aquí, en el exterior de la catedral, en concreto en sus escaleras, aprovechamos unos minutos en que la lluvia era muy escasa para hacer la foto del grupo expedicionario.

Acabamos la visita sobre las 18:30 y a las 18:45 cogíamos el autobús de regreso al hotel donde llegamos a las 19:40.

Cenamos a las 20:30 empanadas de raxo con pimientos del padrón, salteado de verduras de temporada con salsa bearnesa, salmón al horno sobre crema de guisantes y cebollinos fritos, que estaba espectacular, el mejor solomillo de salmón que he tomado en mi vida. De postre bizcocho borracho con crema de castañas, vino blanco y tinto y agua. Infusiones para finalizar.

Cuando acabamos la cena sobre las 22:00 horas, vino a recogernos “un monje” que teatralizó maravillosamente la historia del monasterio, que visitamos en la iglesia y los tres claustros. Por último degustamos una queimada fantástica; yo tomé dos vasitos, fuera de serie. Me quedé perfecto. Acabamos sobre las 23:30 horas.

Miércoles, 6 de junio de 2018

Salimos del parador a las 09:00 y nos dirigimos a unas bodegas para hacer una degustación. Estuvimos allí mucho tiempo, más de hora y media, demasiado para mi gusto. Cuando salimos intentamos ir a ver el monasterio de Samos, pero los monjes decían que era demasiado tarde.
  
Portomarín


Como alternativa fuimos a Portomarín, donde estuvimos una media hora, paseamos por el pueblo, vimos por fuera una bonita iglesia y nos dirigimos a comer a Lugo donde llegamos cerca de las tres de la tarde. Todo el día lloviendo.

Lugo


La comida en Lugo fue la más deficiente de todas hasta ahora. De primero un caldo gallego, de segundo una carne de ternera con patatas y unas verduras y de postre un helado y tarta de chocolate.



Lugo, que tiene 98.000 habitantes es una de las pocas ciudades españolas que cuenta con tres bienes inscritos en la lista mundial de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO: El camino primitivo de Santiago que atraviesa la ciudad, la catedral de Santa María y la Muralla Romana, que es el principal monumento de la ciudad y la única muralla romana del mundo que conserva todo su perímetro original con más de dos kilómetros de extensión. La verdad es que vista de cerca impresiona. Debo de confesar mi absoluta ignorancia de este maravilloso monumento antes de haberlo visto con mis propios ojos en Lugo.


La catedral de Santa María, empezada a construir a inicios del siglo XI, en estilo románico, con adiciones en siglos posteriores, como el pórtico de la puerta norte, la torre del reloj, el claustro y la fachada que ostenta hoy en día, de estilo neoclásico, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2015.


Una de sus joyas más destacadas es el retablo mayor, obra de Cornelius de Holanda, dañado a consecuencia del Terremoto de Lisboa de 1755, tras el cual se decidió dividirlo en varios fragmentos, los dos mayores de los cuales se encuentran actualmente en ambos extremos del crucero.


El otro monumento destacable en la catedral es la Capilla de la Virgen de los Ojos Grandes, patrona de la ciudad, que data del siglo XVIII y es obra de Fernando de Casas Novoa. Se desconoce el autor de la talla de la virgen, de piedra policromada; algunos entendidos la sitúan cronológicamente en el siglo XII, aunque otros postergan su factura al siglo XV.


Recorrimos todos estos monumentos, así como el Museo Provincial, donde estaban expuestos varios objetos en cerámica, destacando sobremanera un gran mosaico romano, acompañados por una guía local, Lidia muy agradable y competente. La visita de la tarde resultó francamente bien.


Llegamos al hotel Santiago Spa sobre las 19:00 horas. Me han dado la habitación 402. Los comentarios posteriores que compartí con muchos de los compañeros, dieron todos el mismo resultado: aunque el hotel nominalmente tiene 4 estrellas, difícilmente llega a 3 reales. Las habitaciones muy deficientes y constataríamos que el bufé de la cena era bastante pobre.

Cenamos a las 21:00; de primero había solo ensalada y de segundo un pescado, supuestamente merluza, o un salteado de patatas, jamón y champiñones. De postre, piña y melocotón en almíbar y fruta. Vino blanco, tinto y agua.

Jueves, 7 de junio de 2018

Salimos del hotel sobre las 09:00 horas en dirección a las Playas de las Catedrales, donde teóricamente la marea baja sería sobre las 11:30. Al llegar allí poco antes de las 11:00 nos encontramos con la desagradable sorpresa de que todavía estaba subiendo la marea, de modo que muy poco por no decir nada se podía ver de la playa. Un error, supuestamente de la Agencia organizadora del viaje, difícilmente comprensible en una época donde la información está siempre al alcance de la mano. In situ nos enteramos de que hasta la tarde a las 16:30 no habría marea baja.


Decidimos pues marcharnos. Tocaba hacer tiempo hasta la hora de comer en Ribadeo. Seguimos pues camino hacia Tapia de Casariego, en Asturias, donde dimos un pequeño paseo por el pueblo acercándonos hasta el puerto y de ahí nos marchamos hacia Ribadeo (Galicia), donde dimos otro pequeño paseo hasta la plaza mayor, denominada de España, muy bonita, con una gran casa en restauración que perteneció a un indiano. Frente a Ribadeo se veía Castropol, Asturias.


Pedro y yo nos sentamos para hacer tiempo (comíamos a las 14:00) en una terraza de la Plaza de España donde nos tomamos unas tónicas.


La comida consistió en un caldo de marisco aceptable y una dorada muy insípida; de postre tarta de almendras, vino tinto, blanco y agua.


La Playa de las Catedrales es el nombre turístico de la playa de Aguas Santas, situada en el municipio gallego de Ribadeo, en la costa de la provincia de Lugo, sobre el mar Cantábrico. Es conocida por este nombre debido a la apariencia de sus acantilados. Está declarada Monumento natural por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Galicia.


Lo característico de la playa son los arcos y las cuevas, solo apreciables a pie de playa durante la bajamar. Durante la marea baja puede accederse a un largo arenal delimitado por una pared rocosa de pizarra y esquisto erosionada en formas caprichosas: arcos de más de treinta metros de altura que recuerdan arbotantes de una catedral, grutas de decenas de metros, pasillos de arena entre bloques de roca y otras curiosidades. La playa tiene este relieve debido al efecto de la erosión del viento y del agua salada.



Sobre las 16:00 horas marchamos de nuevo hacia la Playa de las Catedrales. Aquí, por fin, pudimos ver durante algo más de una hora, desde las 16:15 hasta las 17:30 la playa, paseando por ella y tomando fotos. Durante la mayor parte del tiempo no llovía, aunque al final, de nuevo comenzó a llover, algo que nos ha acompañado durante todos los días. Debo decir que la playa es espectacular con sus grutas y rocas excavadas por la acción del mar y me gustó mucho.


Seguimos a Lugo donde llegamos sobre las 19:15. Cenamos a las 21:00, ensalada de primero y de segundo empanada gallega y secreto de cerdo, y de guarnición patatas fritas y puré de patatas. De postre, como ayer, melocotón y piña en almíbar, fruta fresca y una tarta.

Viernes, 8 de junio de 2018

Bajamos las maletas al autobús a las 08:45. Aquí me entero por Pilar, que cariñosamente me lo comunica, que hay una compañera que vive en Las Rozas  y el autobús la va a dejar en la vía de servicio, salida 26. Me apunto sin dudarlo, y cuando hablo con esta compañera, Carmen, me dice que a ella la recoge en la vía de servicio un hijo, y que ya me acercan a casa, algo que le agradezco en el alma. Vi los cielos abiertos. Eso me suponía ganar cerca de hora y media, al no tener que llegar a Madrid, agenciarme allí un taxi y subir de nuevo hacia Las Rozas.

Ponferrada

Salimos del hotel a las 09:00 y nos dirigimos a Ponferrada. Aquí hicimos un alto donde nos tomamos unos cafés y paseamos por el pueblo admirando su bonito castillo templario y sus calles.
Astorga


Seguimos camino de Astorga, la Astúrica Augusta romana, en la provincia de León, 11.153 habitantes en 2017, considerada la capital de la Maragatería y punto esencial en el Camino de Santiago, a donde llegamos aproximadamente hacia el mediodía. Llovía con mucha intensidad; afortunadamente las visitas a realizar eran bajo techo.

Al llegar a este punto podría extenderme páginas y páginas, algo que no voy a hacer en consideración a mis lectores. Tan solo diré en unas pocas líneas que nací en Astorga, de aquí son también mis padres y abuelos por ambas ramas, y las huellas de mi familia están presentes en la ciudad. El museo del chocolate se encuentra hoy en día ubicado en una preciosa casa modernista que perteneció a mi abuelo paterno, y en la calle Leopoldo Panero se encuentra la casa de mis abuelos maternos, hoy en día museo, conocida como la casa Panero, donde se ubican los recuerdos de mis tíos carnales, los poetas Juan y Leopoldo Panero, y Luis Alonso Luengo, magistrado y cronista oficial de Astorga. Completa el trío mi también tío Ricardo Gullón. Los cuatro formaron, en denominación de Gerardo Diego, “la escuela de Astorga”.

Para todo aquel que tenga interés, indico las páginas de mi Blog correspondientes a relatos sobre viajes donde aparece Astorga, incluyendo una de ellas con fotografías interiores de la casa Panero:



De 12:30 a 13:30 estuvimos visitando el Palacio Episcopal de Astorga, obra de Antonio Gaudí. Nos acompaña un guía fuera de serie que nos muestra el palacio y el museo de los Caminos de una forma excepcional.


Tras el incendio de 1886, en el que se quemó el antiguo palacio episcopal, el obispo Juan Bautista Grau y Vallespinós encargó el proyecto de un nuevo palacio al arquitecto modernista Antonio Gaudí. Aunque se suele decir que ambos, obispo y arquitecto, mantenían una antigua amistad, según nos explicó nuestro estupendo guía, no es exactamente cierta esta afirmación. Ambos se conocían, sin llegar a más, y la auténtica y profunda amistad se estableció en los años de construcción del palacio.

Las obras se iniciaron en 1889, pero tras el fallecimiento del obispo Grau en 1893, Gaudí renunció a la dirección de la obra por desavenencias con el Cabildo, cuando todavía faltaba por construir el segundo piso y el ático. Con Julián de Diego y Alcolea como obispo se nombró como nuevo director del proyecto a Ricardo García Guereta, que concluyó el edificio en 1913. Durante 50 años estuvo el palacio sin un destino concreto. En la Guerra Civil Española, sirvió de sede y cuartel de la Falange, y tanto en 1943 como en 1956 el edificio sufrió diversas reparaciones con la intención de convertirlo en residencia del obispo. Esta función nunca llegó a consumarse, y bajo los obispados de Marcelo González Martín y Antonio Briva Miravent, se promovió el edificio como Museo de los Caminos, inaugurado en 1963.


El palacio, construido en granito gris procedente de El Bierzo, sigue los cánones historicistas de la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX –en este caso en estilo neogótico- y presenta planta de cruz latina y cuatro fachadas, con cuatro torres en cada uno de sus ángulos.

A las 13:30 fuimos a la Catedral, donde nos dieron unas audioguías para visitarla.


El origen de la catedral, dedicada a Santa María, se remonta a 1069, cuando un primer templo fue consagrado por el obispo Pedro Núñez. Posteriormente fue reconstruida en 1087, bajo el obispo Osmundo y en el siglo XIII, siendo obispo Pedro Fernández. Esta última reedificación fue la base para la definitiva ampliación, que comenzó en 1471. Desde ese momento las obras se prolongaron hasta el siglo XVIII, motivo por el cual en su traza se conjugan elementos góticos, renacentistas y barrocos.


En el interior, además del coro con sillería del siglo XVI y reja del XVII, se distribuyen las diferentes capillas. De todas ellas destacan especialmente la capilla de Nuestra Señora de la Majestad, en cuyo retablo se encuentra la imagen de la Virgen de la Majestad, del siglo XII; la Capilla Mayor, en la que se encuentra el retablo de estilo renacentista obra de Gaspar Becerra; y la capilla del retablo de San Miguel, ejemplo del arte hispano-flamenco del siglo XVI.

Como siempre que visito la catedral de mi lugar de nacimiento, me impresiona, en su grandiosidad y pureza de líneas, y siempre pienso que si no estuviera a la sombra de una joya como es la catedral de León, estaría mucho más valorada de lo que lo está.


Aquí estuvimos hasta cerca de las 14:30 en que nos marchamos a comer, en un restaurante de hotel situado en la Plaza Mayor al lado del Ayuntamiento.

Comimos alubias con chorizo, muy ricas, pequeñitas y de segundo estofado de carne con patatas fritas y ensalada. De postre una tarta, vino y agua. Aunque la comida fue bastante buena, eché en falta el cocido maragato, algo que hubiéramos podido degustar por un precio, estoy convencido, prácticamente similar, en la Casa Maragata.

Acabamos sobre las 15:30 y Pedro y yo aprovechamos hasta las 16:30 en que salía el autobús, para tomarnos un café, y de camino a la estación de autobuses, junto al palacio episcopal, donde nos esperaba el autobús, aproveché para mostrarle a Pedro la casa de mis abuelos, que estaba cerrada.
Salimos en dirección Madrid a las 16:30. Hicimos una parada intermedia de tipo logístico en el mismo lugar que a la ida, a la altura de Tordesillas o Medina del Campo, donde nos tomamos otro café.

Me despedí de todos los viajeros apresuradamente, y Carmen y yo quedamos en la salida 26 en Las Matas, donde como ya he dicho nos recogió un hijo de Carmen. Sobre las 20:30 estaba en casa, donde tras recoger todo, me di una reconfortante ducha.

Han sido 5 días pasados por agua, una estancia que se puede decir que fue muy positiva, aunque también tuvo algún aspecto negativo. Muy bueno el parador de Santo Estevo y deficiente el hotel de Lugo. Los tres guías locales, Orense, Lugo y Astorga, muy buenos. Lo peor, desde mi punto de vista, fue la visita a la bodega, excesiva, casi hora y media, que nos impidió ver el monasterio de Samos, y también el equívoco de la marea en la playa de las catedrales, pero en líneas generales el viaje resultó bien y la convivencia con los compañeros estupenda, como siempre.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas de Madrid, 14 de junio de 2018

domingo, 11 de marzo de 2018


TRES PUEBLOS SEGOVIANOS


Nueva Excursión con la Hermandad de Jubilados de los ministerios de Comercio, Economía y Hacienda el miércoles 7 del actual mes de marzo, a Aguilafuente, Turégano y Pedraza, lugares todos ellos enclavados en la provincia de Segovia.

En esta ocasión tengo que comenzar el relato hablando de la climatología. Toda la semana anterior a nuestro viaje se pasó lloviendo sin descanso, y las previsiones hablaban que justamente el miércoles de nuestra excursión sería el día de tregua para comenzar de nuevo a llover esa misma noche y no parar en varios días. De hecho, ahora que escribo, llueve en Las Rozas con intensidad.


Así pues, con un tiempo espléndido, a las 09:04 salió nuestro autobús en dirección a la autovía A-6. Viaja conmigo mi amigo Pedro. Nos acompaña como guía para todo el camino Lourdes, de la agencia Traveleus con la que hemos concertado la excursión. Lourdes no solo cuidará de nosotros con auténtico mimo, sino que nos ilustrará durante el trayecto acerca de los lugares que vamos a visitar. Luego, en cada una de las localidades previstas en la agenda, dispondríamos de una guía local.



Tengo que decir que, como siempre, forman parte de la expedición los compañeros del grupo de Viajes, Maribel, Elena, Jorge y Pilar. Maribel, que además es nuestra Vocal de Cultura, nos hará una brillante disertación, algo en ella habitual, acerca del Sinodal de Aguilafuente.


Además de los viajeros habituales como Merche, Carmen, Carmina, Ramiro, Trini…, en esta ocasión tengo la inmensa alegría de encontrarme con un antiguo compañero de trabajo que además fue mi jefe durante varios años; me refiero a Gonzalo, que viaja en compañía de su esposa y mi compañera de promoción Kitty (que ya estuvo con nosotros en Alcalá de Henares), y otro compañero del ministerio, Nicolás, al que no tenía el gusto de conocer hasta ahora; los dos, tanto él como yo hemos pasado muchos años en el extranjero y no hemos coincidido en Madrid. Con Gonzalo recuerdo viejos tiempos en que él y yo, madrugadores ambos, pasábamos los primeros minutos de la mañana en el ministerio hablando, entre otras cosas, de fútbol, del actual y del de los viejos tiempos, en el que tanto él como yo nos encontrábamos como pez en el agua, y podíamos, y podemos, compaginar perfectamente el que él sea hincha del Atlético de Madrid y yo madridista acérrimo. Fue, ya digo,  una gran alegría compartir con él, así como con Kitty y Nicolás este viaje, y por supuesto no me olvido de mi amigo Pedro, siempre presente con su buen hacer y buen estar.


Antes de entrar en materia, dos precisiones que suelo hacer siempre: para la parte cultural de esta historia me he servido de los folletos editados por los ayuntamientos de Aguilafuente y Turégano, así como de la Wikipedia. En cuanto a las fotografías, tanto las cuatro que inserto correspondientes al año 2012 como las actuales, han sido realizadas con una Leica M9-P digital y tres objetivos Leica; las de 2012 con un Super Elmar 21mm f/3,4 y Summicron 50mm f/2 y las de este viaje, todas ellas con un Elmarit 28mm f/2,8.

AGUILAFUENTE

Aguilafuente es un municipio con categoría de villa en la provincia de Segovia, a unos 35 Km de la capital segoviana y a unos 135 de Madrid. Se encuentra enclavado en el centro de la provincia.

Su población, que llegó a ser de 1.700 habitantes en los años 50 del pasado siglo, alberga en la actualidad a poco más de 600 almas. La disminución de los últimos años es consecuencia del éxodo rural que también ha producido un fuerte envejecimiento. Hay que señalar que el número de residentes temporales se incrementa extraordinariamente durante los meses de verano.

También es importante reseñar que la hostelería y el turismo rural se han desarrollado vigorosamente en los últimos años.


Por último, apuntar que el término municipal cuenta con una gran extensión de pinares; de hecho, la comarca en que se encuentra se denomina Tierra de Pinares. En cuanto a la fauna, hay que destacar la presencia de aves, con una colonia de cigüeñas que anidan en las torres del casco urbano y que en los últimos años no han realizado la migración invernal, permaneciendo aquí todo el año.

Llegamos a Aguilafuente a las 11:00 horas e inmediatamente nos dirigimos a la

Iglesia de San Juan y Aula Arqueológica

La iglesia de San Juan Bautista fue construida a finales del siglo XII en estilo románico, empleando tanto piedra como ladrillo. Actualmente, se encuentra desacralizada y es la sede del museo o Aula Arqueológica, y recoge todos los vestigios aparecidos en esta época, en la romana y en la visigoda.


A diferencia de otros espacios expositivos similares, en el caso de Aguilafuente se cuenta pues con una ventaja de gran valor añadido, ya que el Aula Arqueológica se encuentra en el interior de la iglesia románica de San Juan Bautista, rehabilitada en diversas fases durante los años 90 del pasado siglo para poder albergar finalmente con total idoneidad el Aula y conseguir así un marco apropiado para la exposición a la vez que se dota de funcionalidad a un edificio religioso antes en ruinas.


Visitamos el museo acompañados de la guía local. Resultó francamente interesante. No pude dejar de pensar lo digno de admiración que es el que una pequeña localidad como la que visitábamos albergara un museo tan amorosamente cuidado.

Museo de Florentino Trapero


Vimos a continuación el museo dedicado a Florentino Trapero, artista local, escultor, nacido en esta localidad a finales del siglo XIX y fallecido en Madrid en los años 70 del pasado siglo. El museo, ubicado en el edificio del Ayuntamiento es francamente interesante y expone algunas figuras de gran calidad artística. Señalar que las dos plazas de la localidad cuentan con esculturas del artista.

Frente al museo se encuentra la iglesia de Santa María, que visitamos aproximadamente a las 12 del mediodía.

La iglesia de Santa María y el Sinodal de Aguilafuente

La iglesia de Santa María, bastante bien conservada, tiene un ábside románico mudéjar. Su interior, ampliado en el siglo XIII fue modificado posteriormente en estilo barroco. El pórtico, gótico florido del siglo XV, tiene un relieve que representa la Anunciación.


En esta iglesia se celebró en 1472 un sínodo para reformar el clero de la diócesis de Segovia convocado por el obispo humanista Juan Arias Dávila, que daría lugar al primer libro impreso en lengua castellana: el Sinodal de Aguilafuente, editado por el impresor Juan Párix. Actualmente se celebra todos los años la reconstrucción de este hecho mediante una representación teatral itinerante por calles y escenarios históricos de la villa, en la que intervienen muchos de los habitantes caracterizados con ropas de la época.


Todo lo relativo al Sinodal de Aguilafuente nos había sido detalladamente explicado, durante el transcurso del viaje en autobús, como ya quedó dicho, por nuestra Vocal de Cultura, Maribel.


Poco después de abandonar la iglesia, y por cuenta de la agencia de viajes Traveleus, nos tomamos un aperitivo, que tanto en el caso de mi amigo Pedro como en el mío consistió en un excelente pincho de tortilla y una caña de cerveza.

Salimos pues de esta localidad sobre las 12:30 y recorrimos los 10 Km que nos separaban de Turégano en un cuarto de hora.

TURÉGANO

Es también Turégano municipio de la provincia de Segovia. En 2017 contaba con un censo de 1.000 habitantes.


Cerca se encuentra un castro prerromano de origen arévaco, lo que nos indica la antigüedad de este municipio, que en el siglo XII pasó a ser dominio del Obispado de Segovia. Tenía mercado y era centro de comunicaciones en la época medieval, lo cual denota la importancia de esta villa.

El castillo


El mayor atractivo de Turégano es sin lugar a dudas su castillo, pues la fortaleza de esta villa episcopal es de las más importantes de España, y desde luego, la más singular de todas por su carácter de iglesia fortificada inexpugnable. El primer obispo, Don Pedro de Agén, consideró que el antiguo castro, edificado sobre una suave colina, era el lugar idóneo para emplazar la nueva iglesia. Embutida de este modo en el castillo, la iglesia de San Miguel (actualmente considerada Bien de Interés Cultural) atestigua, por las construcciones adosadas y superpuestas al templo, que hubo dos castillos o fortificaciones sobre ella: el que construyera en su día el obispo Arias Dávila y otro, más primitivo, del que quedan infinidad de restos arqueológicos.


Así cabe destacar seis momentos principales que pueden observarse en su entramado arquitectónico: el castro árabe, la iglesia románica primitiva de San Miguel construida en el interior del castro en los siglos XII-XIII; el Castillo-Palacio de los obispos superpuesto a la iglesia ampliada y que escondió en sus entrañas la bellísima torre campanario románica del siglo XV; la fortaleza remodelada por Juan Arias Dávila también del siglo XV; la adaptación de Diego de Rivera y el desmonte del Palacio Episcopal superpuesto a las naves de la iglesia en el siglo XVI, y por fin, la construcción en 1703 de la torre espadaña y derribo del campanario exterior. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931.

En este castillo estuvo preso en 1585 Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II.


Los expedicionarios tuvimos que subir una ligera cuesta que nos llevó hasta el castillo, y aquí acompañados por la guía local visitamos la iglesia de San Miguel, que cuenta en su interior con un interesante Cristo.




Sobre las 13:30 horas partíamos para Pedraza, a donde llegamos una hora más tarde.


Lo primero que hicimos, nada más bajar del autobús, que no podía entrar por el único lugar en que se puede penetrar en la fortificada Pedraza,  y por lo tanto quedó aparcado unos 200 metros debajo de la colina, fue subir penosamente a pie la distancia que nos separaba de la puerta de entrada, y así pasito a pasito llegamos a la Plaza Mayor en cuyo lugar se ubicaba el restaurante donde íbamos a comer.


Nuestro almuerzo

Mi amigo Gonzalo que lee todos mis relatos, me acusa con frecuencia de que exagero la relación que hago sobre las colaciones que disfrutamos en nuestras excursiones. En esta ocasión iba a ser testigo de que en absoluto exagero cuando narro nuestros almuerzos.

Poco más o menos y seguro que se me olvida algún plato, nos sirvieron raciones de queso manchego, alubias con morcillas, picadillo, croquetas, ensalada…, para finalizar en el plato principal, un lechazo exquisito, todo ello regado con vino de Rioja y agua a discreción, sin olvidarme del más que excelente pan de hogaza. De postre tarta de queso y arándanos. Lo único que se echó en falta fue el café y las infusiones, que tuvimos que procurárnoslas por nuestros propios medios a la entrada del restaurante.


La comida la realizamos en una mesa en la que nos sentamos Kitty, Gonzalo, Nicolás, Pedro y yo, además de otros tres comensales. La disertación que realizamos durante el ágape, estuvo dirigida fundamentalmente a las vicisitudes del ministerio de Economía, en concreto de la Secretaría de Estado de Comercio, sus funcionarios, nuestros compañeros, y los destinos en las Oficinas Comerciales de España en el exterior. Pasamos revista a todo, por lo cual pienso que este es el lugar para pedir disculpas a mi amigo Pedro, que educadamente, no se puede esperar menos de él, asistió a nuestros comentarios, cortés e impávido. Pienso que se tuvo que aburrir, aunque en algún momento, al oír determinadas historias, sonrió.

PEDRAZA


Veamos ahora, una vez acabada la comida, unas pocas cosas sobre Pedraza. Es también una localidad y municipio de la provincia de Segovia, situada a 37 Km de la capital segoviana y a unos 125 Km de Madrid por la A-1-. Actualmente cuenta con una población inferior a los 500 habitantes. Se trata de una villa medieval amurallada, cuya cuidada rehabilitación motivó su declaración como Conjunto Histórico en 1951.

Su nombre parece derivar de la Pretaria romana, aunque los primeros datos históricos se remontan a Don Fernando Gómez de Albornoz, comendador mayor de Montalbán, que fue nombrado por el rey Enrique II de Castilla, Señor de Pedraza. Posteriormente pasó a manos de la familia Herrera y a finales del siglo XV a los condestables de Castilla por el matrimonio de Doña Blanca Herrera y Don Bernardino Fernández de Velasco. Se mantuvo en estas manos hasta que en el siglo XIX se abolieron los señoríos.


Los condestables se asentaron allí, siendo el lugar de paso para grandes personalidades como artistas, nobles y monarcas. En los siglos XVI y XVII tiene lugar la época de mayor esplendor del pueblo, y es de cuando datan la mayor parte de casas y palacetes. Esta prosperidad fue debida, entre otras cosas, a la exportación hacia el norte de Europa de la lana de sus rebaños de ovejas merinas y a sus excelentes tejidos, capaces de competir con los mejores que se elaboraban en Flandes.




Todos estos pormenores nos fueron explicados, nada más terminar nuestro copioso almuerzo, por la excelente guía local, que comenzó su discurso por fuera del restaurante, y frente a la famosa casona de Pedraza cuya fotografía sale en todas las guías al uso que hablan de la localidad. La disertación tuvo lugar en la Plaza Mayor y sus aledaños. Aquí, en la Plaza Mayor, con la casona de fondo, realizamos la fotografía del grupo viajero. Frente a nosotros se encuentra el Ayuntamiento, así como la iglesia de San Juan Bautista, de origen románico, como demuestra su torre con arquería en los tramos superiores. Creo que este es el lugar para dejar dicho que esta plaza porticada está declarada como Monumento Histórico Artístico.




La Casona de Pedraza

Aquí, en este lugar, tengo que hacer un pequeño inciso relativo a esta famosa casona. La había fotografiado por primera vez en 1982 y por última vez en 2012, e hice lo mismo en esta ocasión antes justo de entrar en el restaurante. Probablemente con las prisas, cometí un error imperdonable, pese a mi experiencia, en el encuadre, de modo que dando fe de que el mejor escribano echa un borrón, me guardo la imagen para mis archivos e inserto en este lugar las dos fotos que realicé con anterioridad. Me valgo para ello de lo que dejé escrito en este mismo Blog en 2012  y transcribo pues los dos párrafos referidos a estas fotografías: http://jjalonsopanero.blogspot.com.es/2012/09/

“No he podido sustraerme a un ejercicio un tanto romántico y melancólico. He ido a mi archivo fotográfico y he buscado una toma de la famosa casona realizada en mi primera visita a Pedraza, en marzo de 1982, es decir hace exactamente 30 años.

Comparemos las dos imágenes que inserto a continuación. Ambas están realizadas con la misma focal, la de 1982, con película diapositiva, con una Contax RTS I y un maravilloso Zeiss Planar f/1.4 de 50mm, y la de 2012 con una Leica M9-P, digital, y un no menos soberbio Summicron 50mm f/2.




La perspectiva de ambas tomas es casi idéntica. Fijémonos ahora en los detalles. Yo, a simple vista, ya noto que las tejas que cubren la techumbre en 2012 tienen mucho mejor apariencia que las de 1982. El aspecto general de la casa se ve mucho mejor en la actualidad que hace 30 años. Como detalles menores, en la fotografía más reciente podemos apreciar que se ha abierto una nueva tronera junto a la chimenea central, que a su vez ha sufrido una ligera modificación, para mejor, según mi opinión. También podemos distinguir en la toma digital, la presencia de un restaurante en el extremo derecho de la casa. En general, y las fotografías no me dejarán mentir, el aspecto de la casona es mucho mejor ahora que treinta años ha”.

El Castillo

Luego, paseando nos dirigimos hacia el Castillo de Pedraza, una de sus principales atracciones.


El castillo es una fortificación construida en el siglo XIII que se reedificó en el siglo XV por García Herrera. A principios del siglo XVI los Duques de Frías, Condestables de Castilla, reformaron el castillo de nuevo, añadiéndole el gran muro defensivo adherido a la torre del homenaje y el muro exterior dotado de cañoneras y un puente levadizo hoy desaparecido. Cuenta el castillo con una imponente torre del homenaje, foso, y está rodeado en la mayoría de su perímetro por un precipicio. La puerta de entrada a la fortaleza es original del siglo XV.


En 1926, el pintor Ignacio Zuloaga adquirió el castillo (por 12.999 pesetas según nos indicó la guía. Zuloaga, al parecer supersticioso, no quería que figurara el número 13 en la escritura de compra-venta) y lo restauró, instalando allí un taller. Los herederos del pintor, actuales propietarios del castillo, adaptaron una de las torres para la exposición al público de una parte de la obra del artista.

A todo el que quiera saber más sobre la historia del fortín, que visité en 2012, le remito al correspondiente relato de mi Blog:


A continuación, nos dirigimos atravesando todo el pueblo hacia la entrada del mismo, al lugar donde se encuentra la cárcel del siglo XIII con reformas posteriores, donde iba a finalizar la visita.

Aquí, nada más atravesar la puerta de arcada para dirigirnos al autobús, mi compañera Kitty nos hizo una foto a su marido Gonzalo, a Nicolás y a mí. La inserto para la posteridad.


Antes de abandonar Pedraza, hay que hablar de un acontecimiento que tiene lugar en este pueblo desde 1991, y del cual nos habló también la guía. Me refiero a

La noche de las velas

La localidad es adornada con miles de velas a comienzos del mes de julio (primer y segundo sábado de dicho mes). Se apagan las luces públicas y, se cierran muchas ventanas si se quiere encender alguna luz, con el fin de resaltar la iluminación de las calles, balcones, ventanas, plazas, jardines y patios. La simple colocación de las velas encendidas durante varias horas, es un maravilloso espectáculo que se ha convertido en un reclamo turístico, atrayendo no solo a los segovianos de las localidades limítrofes, sino también a visitantes de Madrid y de otros lugares de España.

A las 18:00 horas emprendimos nuestro regreso a Madrid. Si la ida hacia Aguilafuente la realizamos por la A-6, ahora, desde Pedraza tomamos la A-1 en dirección a Madrid, donde llegamos poco después de las 20:00. Yo, como de costumbre, algo que siempre me recuerda Elena con sorna, tras despedirme como pude de mi amigo Pedro y de los compañeros del grupo de Viajes, salí a escape, y previo paso por el Metro y el Cercanías en Príncipe Pío, a las 21:00 horas estaba en casa.

Fin de un día estupendo de excursión.

Juan José Alonso Panero

Las Rozas de Madrid, 10 de marzo de 2018